viernes, 6 de junio de 2014

V Curso 2012-2013: Debate de eurodiputados

Aspecto del salón del Castillo de Pilas Bonas

El debate

Dos vicepresidentes del Parlamento europeo debaten sobre la Europa 
que nos interesa

Miguel Angel Martínez (PSOE)

“La UE ha servido para hacer el milagro de preservar la paz en un continente donde nunca había habido tanta paz, ni tanto tiempo sin conflictos”

“Es un proyecto construido en torno a la solidaridad entre los países miembros y entre las regiones dentro de cada país; ahora está mutando y convirtiéndose en un proyecto insolidario”

Willy Meyer (IU)

“De entrada, esta Unión Europea no nos interesa”

“La única salida posible es refundar el proyecto de la UE apelando a la ciudadanía en un proceso constituyente”

Román Orozco presenta a los miembros de la mesa de debate

E.C.

Eduardo San Martín: Buenas noches a todos. Me encuentro sumamente a gusto aquí, ya lo sabe Román. Por dos motivos: por colaborar con él, ya que nos une una amistad de tantos años que no queremos ni recordarlo, y porque soy de aquí, de Ciudad Real, y creo que debo de contribuir con lo que uno tiene de bagaje profesional en una iniciativa de esta naturaleza, pues es algo a lo que uno se siente obligado, en cualquier caso.

Nos encontramos bastante en familia, aunque ellos están muy lejos. Están en Bruselas y yo estoy en Madrid. Pero todos tenemos una vinculación bastante directa con Ciudad Real y con Castilla la Mancha. La de Miguel Ángel y la mía es obvia. La de Willy, porque hizo la mili en Ciudad Real y eso imprime carácter. También tiene muchos amigos entre los políticos de esta región.

¿Nos interesa esta Europa?

Bien, vamos a entrar en materia inmediatamente. El lema de este coloquio está formulado como una pregunta ¿Nos interesa Europa? ¿Nos interesa esta Europa?

Se trata evidentemente, por lo menos en lo que a mí respecta, a lo mejor quienes me rodean en la mesa no están de acuerdo, más bien de una pregunta retórica. Porque no se vislumbra, por lo menos en un futuro próximo, una alternativa para España que no sea Europa. Parece evidente, ¿no?

Pero formulada así la pregunta, sí que nos da pie a interrogarnos si lo que se está haciendo en Europa es bueno o no es bueno para España. Si eso tiene futuro, si tiene alternativa y como plantearla

Las previsiones de la Comisión

Pero antes de entrar en materia, me gustaría que comentaran nuestros dos eurodiputados una noticia de hoy mismo: ¿Qué piensan de las previsiones económicas para este año, hechas públicas por la Comisión Europea (CE)? (1) ¿Cómo puede influir esas previsiones negativas en la política que deba de seguir o no el Gobierno de España y si eso anuncia o no un relajamiento, o al revés, un endurecimiento, de la política exterior?

Miguel Ángel Martínez: Buenas noches, señoras, señores, amigas y amigos. Como ustedes comprenderán, tengo que empezar manifestando mi alegría de estar en Manzanares una vez más y necesariamente comunicarles mi emoción.

Uno está ya en un momento de su vida en el que los recuerdos juegan un papel muy importante. Hablando con algunos de mis compañeros y compañeras, antes de iniciarse este debate, uno no puede dejar de recordar el primer gran mitin que tuvo lugar en Manzanares cuando estábamos a punto de recuperar la libertad y la dignidad. Se me ponían un poco los pelos de punta, porque son ya 35 años de aquella reunión, a la que asistieron cerca de 1.000 personas, en el cine Delicias, me parece que se llamaba. Un cine al aire libre, ¿verdad?

Desde entonces, no hemos dejado de venir por Manzanares y de seguir lo que se hacía en todos esos años en los que, por una u otra razón, estuvimos absolutamente vinculados al destino de la provincia y al nacimiento y posterior crecimiento y existencia de esta región que nos inventamos entre unos cuantos y sobre la que en algún momento habrá que escribir cómo fue aquel momento.

Porque para gallegos o catalanes, o andaluces o extremeños, incluso, era bastante obvio lo que era la región que iban a crear. Pero lo de Castilla la Mancha (CLM), fue como fue y podría haber sido de otra manera. Por lo tanto, se me agolpan muchos recuerdos, mucha amistad, mucho cariño, mucho compromiso y sobre todo mucho paisaje y mucho paisanaje, que han pasado por los ojos y el corazón de quien les habla.

Crisis dramática

El tema que nos planteas, Eduardo, creo que hay que relativizarlo mucho. La situación que estamos viviendo en Europa es una situación de una crisis dramática. Y no me refiero solo a la crisis con C mayúsculas, la crisis que se está viviendo en la institución que se llama la Unión Europea (UE).

Crisis que se manifiesta por determinados síntomas y sobre todo por determinadas evidencias. Más evidencia que ninguna, pues esto que acaban de cerrar los 27 gobiernos de la UE y que llaman las perspectivas financieras. Es decir, los recursos que tendrá la UE para funcionar y realizar sus políticas nada menos que entre el año 2014, que está ahí, a la vuelta de la esquina, y el año 2020, que está bastante más allá.

Por lo tanto, las opiniones que desde la Comisión Europea (CE) se pueden dar en un momento u otro respecto de la situación de un país como España, hay que tomarlas con mucha distancia. Y tampoco tienen mucha incidencia.

Tomarla con distancia, porque cuando me hablan de la situación de Eslovenia o de Francia, pues me puede interesar mucho lo que me dicen. Cuando me hablan de España, yo tengo que comparar lo que dice la CE con lo que yo estoy viviendo todos los días en este que es mi país.

Y a veces no hay coincidencia entre alguna perspectiva relativamente optimista de la Comisión -que bienvenida sea, si ello sirviera para tranquilizar a la ciudadanía- y lo que yo veo, que precisamente no da lugar, ni me transmite optimismo, que sin embargo sería mi mayor deseo.

Pero antes de nada, quiero decir, por otra parte, que estoy encantado de estar aquí con estos dos señores, Eduardo San Martín y Willy Meyer.

Eduardo y Willy, dos amigos

Eduardo es una de las personas más decentes que ha producido esta tierra en los años que nos ha tocado convivir. Me parece que es una persona de derechas, pero una persona de derechas con la que uno de izquierdas soñaría para poder bailar todos los días de su vida. La derecha con la que necesariamente tenemos que construir este país y su progreso. Además creo que es un periodista extraordinario, como lo es por otra parte Román Orozco, al que tenemos que felicitar porque haya hecho de Manzanares su nido y haya creado además esta Escuela, que creo que es interesantísima.

Por su parte, Willy es un gran amigo. Hemos coincidido como diputados en el Congreso y estamos juntos en algunas asociaciones. Una en particular, el Grupo de Amistad y Solidaridad con el Pueblo de Cuba, que presido y he presidido en los últimos 10 o 12 años y en la que Willy es vicepresidente.

Estamos muy unidos buscando que en la UE se haga justicia y se cambie el haber mantenido a Cuba en un estado de excepción, pensando que era el país más satánico del mundo. Estamos consiguiendo poco a poco que las relaciones de la UE con Cuba sean unas relaciones normales, ni más ni menos que lo son con cualquier otro país.

Eduardo no es de derechas

Eduardo San Martín: Antes de darle la palabra a Willy, me gustaría aclarar una cosa, para quien no me conozca mucho: yo no me considero en absoluto un hombre de derechas (sonrisas). Román, que me conoce desde hace más de 40 años…

Miguel Angel: Sí, hombre, si no es malo, si no es malo… (Sonrisas del público)

Eduardo: … no, es que uno se coloca donde se quiere colocar, no donde me coloquen los demás. Eso puede ser porque he trabajado en los últimos seis años en ABC. Pero también he trabajado 20 años en el Grupo Prisa y en TVE, cuando gobernaba el PSOE. O sea, que me vas a permitir, Miguel Ángel, que me reserve mis opiniones políticas. Públicamente no soy de ningún partido, ni lo he sido nunca, y no me coloco ideológicamente en ningún lado de una manera clara. Así que lo digo para aclararlo al público, aunque para Miguel Ángel por supuesto soy de derechas… (Risas del público)

Bueno. Seguimos: me gustaría que Willy hablara sobre la pregunta que he formulado respecto a las previsiones de la UE.

Debate ciudadano

Willy Meyer: En primer lugar, quiero agradecer a Román esta iniciativa de la Escuela de Ciudadanos que nos permite tanto a Miguel Ángel como a mí hacer una cosa que yo considero en estos momentos que es imprescindible, y es escucharles a ustedes. Es decir, tenemos una crisis de representación en estos momentos en España y en el conjunto de la UE, porque hay una gran distancia entre la ciudadanía y las personas e somos elegidas para representar lo que cada uno representamos. Por lo tanto, creo que éste es un acto muy importante porque nos permite hacer un debate no cerrado de una institución, sino un debate con ustedes, que al fin y al cabo son los verdaderos protagonistas de la construcción de cualquier proyecto y en este caso de la construcción de la UE.

Efectivamente, yo tengo esa relación con Ciudad Real, donde hice la mili. Porque en aquellas fechas, el año 1974, en plena dictadura, a las personas que teníamos antecedentes políticos nos llevaban o a Plasencia o a Ciudad Real para ser controlados. A mí me toco Ciudad Real y pude comprobar lo extraordinario de la gente de Castilla-La Mancha y de Ciudad Real. Y me he llevado una gran sorpresa, porque mi entonces sargento de complemento está aquí hoy. No nos veíamos desde el año 74. Aquel sargento, y no voy a decir su nombre, nos daba la vida a los que estábamos castigados, porque tenía un coche en el que nos sacaba de forma clandestina del cuartel… En fin, lo que era la dictadura, y por lo tanto es un encuentro muy entrañable. Y encantado de estar hoy aquí.

Esta Europa, no

Voy a intentar contestar a la primera pregunta que nos ha hecho Eduardo y después entro en la segunda. La primera: ¿Nos interesa Europa? Me imagino que será la UE, porque Europa llega hasta la federación Rusa. ¿Nos interesa esta UE? Yo digo, ya de entrada, que no, esta Unión Europea no.

¿Nos interesa una UE diferente? Si, imprescindible. Pero no nos interesa ésta UE, que ha basado su desarrollo sobre la base de hacernos creer desde 1.993, desde el Tratado de Maastricht hasta el último tratado, que se podía conseguir la cohesión social y territorial, que se podía crear una zona, una región de pleno empleo sobre la base del principio sacrosanto de desregular el mercado, desregular el sector financiero, privatizar todos los sectores estratégicos que tenían los Estados y por lo tanto que los Estados dieran un paso atrás y dejar que nuestros destinos se dilucidaran en los consejos de administración de la gran banca y las multinacionales.

Ese concepto central de intentar construir la UE desde la desregulación de los mercados nos ha llevado a esta situación, que es un callejón sin salida. Estamos en índices de 1.940. Estamos en recesión económica. Hoy mismo la CE ha desmentido las cifras que daba el Gobierno español en relación al déficit: vamos a estar en 7,2% en el año 2.014 y la previsión era del 6%.

Estrangulamiento social

A pesar del estrangulamiento social que tenemos, porque se trataba de poner como principal objetivo garantizar el dinero presupuestario este año a costa de todo, a costa de los hospitales, a costa de la educación en los colegios, a costa de los salarios, a costa de la función pública. A costa de lo que fuera. Bueno, pues estas recetas son recetas que, si no se modifica el principio de la UE de que no se puede bajar la desregulación, no es posible el presupuesto de la UE.

Y en segundo lugar, y esto tiene mucho que ver con las perspectivas financieras, la CE de la UE está intentando forzar salir de la crisis sobre la base de la austeridad. Lo contrario que se ha hecho en Estados Unidos. Allí han llegado a la conclusión de que hay que inyectar dinero, mucho dinero, que hay que incentivar el crecimiento, para lo cual la Reserva Federal (el banco central de EE UU) está inyectando dólares, millones de dólares.

Aquí se hace todo lo contrario y la CE, ya lo ha dicho Miguel Ángel, por primera vez en la historia de la UE, recorta las perspectivas financieras y por lo tanto es imposible la cohesión social y territorial. Eso va a afectar a la política agraria comunitaria, que en España es muy importante. Afectará a los fondos de cohesión.

Lo que era una tarta a 15, se convierte en una tarta a 27, pero con menos dinero. Entonces es imposible. Mi tesis, que voy a intentar defender hoy aquí, es que la única salida posible es refundar el proyecto de la UE apelando a la ciudadanía en un proceso constituyente.

Martínez, San Martín y Meyer

¿Qué puede hacer España?

Eduardo: Hemos entrado directamente en materia, para que tengamos tiempo, y como decía Willy puedan hacer preguntas. Porque esto es lo más interesante, que puedan preguntar directamente a estos dos eurodiputados muy destacados. Por ello, os rogaría que vayamos deprisa en el planteamiento de los temas, para poder dar paso al coloquio.

El primer tema ya está planteado: a partir de las perspectivas financieras 2014-2020, la UE sigue apostando por las políticas de austeridad. La pregunta es: ¿hay una alternativa viable en estos momentos con la composición actual del Consejo Europeo o no? ¿Después de las elecciones que se celebran mañana en Italia, y en otoño en Alemania, existe la posibilidad de que se modifique la relación de fuerzas políticas que hay en este momento? Por último, ¿qué puede hacer España en ese contexto para tratar de influir en la dirección de las políticas comunitarias?

Hacer la paz

Miguel Ángel: Antes que nada, quiero hablar sobre lo que es el proyecto de la Unión Europea. Es cierto que a los amigos de Willy, hasta hace relativamente poco, el proyecto como tal les ha gustado poco. O sea, aquí cada uno es cada uno. Nosotros, los socialistas, que hemos estado con este proyecto, siempre hemos pensado que es un proyecto interesante, importante. Y lo ha sido fundamentalmente porque ha servido para hacer el milagro de preservar la paz en un continente donde nunca había habido tanta paz. Ni tanto tiempo sin conflictos, para resolver los contenciosos entre pueblos vecinos. Ni tanta estabilidad. Ni tanto crecimiento económico, estando ese crecimiento económico modulado por un valor fundamental que era la solidaridad.

Se ha conseguido efectivamente un nivel de prosperidad que no tiene ni precedente en nuestro territorio, ni parangón en ningún otro territorio del mundo. Eso es lo que ha sido la UE. Eso es lo que el premio Nobel Paul Krugman reconoce. Y el premio Nobel no solo reconoce eso, reconoce también y avisa de que no se debe caminar por un camino distinto de aquel que nos ha traído hasta aquí. Porque el camino que nos ha traído hasta aquí es un camino de éxito, insisto, sin precedentes y sin parangón.

El problema que estamos viviendo es que se está produciendo una mutación gravísima en el proyecto, un proyecto dominado por la solidaridad, construido en torno a la solidaridad, solidaridad entre los países miembros, solidaridad entre las regiones dentro de cada país, solidaridad entre las distintas categorías sociales.

Un proyecto solidario

Ese proyecto está mutando y está convirtiéndose en un proyecto insolidario. Un proyecto dirigido por el mensaje subliminal, expresado fundamentalmente por la canciller Merkel, que es la que dirige esto, en base a principios establecidos por la señora Thatcher y Reagan en su momento, y que consiste en decirle a los alemanes: “con vuestros impuestos, no vamos a financiar el progreso social, el bienestar social de una serie de pueblos que en realidad son bastante golfos, bastante vagos”.

Fijaros bien que el veneno de ese mensaje, es un veneno que llega, entre otras cosas, directamente a algunos en Cataluña, donde dicen textualmente lo mismo: con lo que vosotros aportáis, con vuestros impuestos, los catalanes no vamos a financiar el progreso social de gallegos, extremeños, manchegos y andaluces. Subliminalmente, se dice que son golfantes y vagos, que trabajan poco y pagan pocos impuestos.

La mutación de ese proyecto es el drama, la crisis colosal que se está viviendo en la UE. Se está viviendo además porque desde fuerzas poderosísimas se ha conseguido, entre otras cosas, que un pueblo tras otro vaya votando en Europa gobiernos de derechas. Algunos, por fallos e insuficiencias, sobre todo en la comunicación, de los gobiernos de izquierdas con su propia ciudadanía. Entonces, lo que nos estamos encontrando es con que a gobiernos más y más de derechas, no puede corresponder un proyecto solidario. Porque los gobiernos de derechas son insolidarios por naturaleza. Resulta que son insolidarios y son coherentes.

Refundación o recuperación

¿Qué quiere decir esto? Pues quiere decir, de forma sencilla, que es impensable darle la vuelta y recuperar la identidad que se está perdiendo, si no se consigue que en los distintos países se esté previamente dando la vuelta y que vengan fuerzas de progreso a gobernar en Bruselas, donde en estos momentos hay fuerzas perfectamente identificadas con el proceso de regresión social que se está dando en las distintas entidades que componen la UE.

Creo que ese es el problema. Willy dice la refundación. Yo digo la recuperación. Bueno, pues mire usted, recuperarlo es en alguna manera refundarlo. No me voy a pelear por los términos.

En cualquier caso, es indispensable cambiar lo que se está haciendo en este momento, porque lo que se está haciendo, por insolidario, está llevando también no solo al fracaso de lo que han sido estas sociedades, sino que están llevando también al desapego, al rechazo social, al distanciamiento de los pueblos, como nuestro pueblo. Sin embargo, ninguno más que nuestro pueblo se han beneficiado de este proceso y en esta región de Castilla La Mancha, posiblemente más que otras, dentro de nuestro propio país.

¿Cómo conseguimos darle la vuelta a esta situación? ¿Cómo conseguimos establecer, además, una relación dialéctica de forma que se recupere la voz solidaria en cada uno de nuestros países y que cada paso que demos en nuestro país repercuta en un paso más en el progreso de la UE, y que a su vez, cada paso que avance hacia el progreso la UE repercuta en el progreso de cada uno de nuestros países, de sus Estados miembros? Ese es el reto y en eso es en lo que estamos.

Proceso constituyente

Eduardo: Como Willy ha hecho alusión a un proceso constituyente, al que también se ha referido Miguel Ángel, quisiera recordar a quienes están aquí presentes que el último proceso constituyente de la UE fue en verdad un fracaso. Y probablemente de aquellos polvos vienen muchos de los lodos ante los que nos encontramos ahora. Entre ellos uno al que aludía Miguel Ángel, que es el proyecto de ciudadanía, al que Willy también se ha referido. ¿Hay fuerzas suficientes para apelar a un proceso constituyente?

Willy: Creo que es imprescindible, porque el tratado que pretendía ser una constitución europea, era todo menos una constitución. Era un libraco así, imposible de leer. Es imprescindible un verdadero proceso constituyente. Decirle al pueblo europeo: señores, vamos a convocar unas elecciones europeas, con un mandato constituyente, para que se elabore una constitución sencilla y clara que resuelva de una vez por toda la arquitectura europea, con un Parlamento que elija un Gobierno europeo y que de alguna manera delimite las competencias de los Estados miembros federados y los Estados a su vez delimiten sus competencias nacionales… Debemos apelar a un gran debate.

Decía mi amigo Miguel Ángel que mis amigos políticos no han sido europeístas. Nosotros somos tremendamente europeístas. La familia política de la que yo vengo es europeísta. Altiero Spinelli (2), un destacado miembro del Partido Comunista Italiano (PCI), es uno de los fundadores de la UE, del espíritu europeo. Desde la cárcel, en la que estaba detenido por Mussolini, redactó la carta de la ciudadanía europea. Yo vengo de esa cultura. Porque entiende, desde la lucha que libramos en contra del fascismo, que interesa un proyecto europeo que nos garantice el empleo, nos garantice la paz, nos garantice la libertad.

No pagar los intereses de la deuda

Pero el problema que tenemos en este momento es que nosotros no hemos formado parte del consenso sobre la orientación económica pactada en Bruselas. Es lo que planteaba al principio: ¿podemos construir el espacio de pleno empleo, de la cohesión territorial, desregulando el mercado, desregulando el sector financiero, con una moneda única, el único espacio en el mundo que no tiene un tesoro público, y que por lo tanto no se puede devaluar?

¿Cómo se controla la inflación en la UE? Como no se puede devaluar, lo que hay que hacer es rebajar los salarios. Es la única manera que tiene la UE para controlar la inflación. Tenemos un Banco Central que no es la Reserva Federal de los Estados Unidos, que no da ayuda directa a los Estados miembros a un interés bajo, o al mismo 0 %.

Por el Tratado de la UE, el Banco Central presta dinero a la banca privada a un interés equis y la banca privada se lo presta a otro interés más alto a los Estados. De ahí surge la deuda soberana. Por cierto, nosotros en Izquierda Unida estamos a favor de que se haga una auditoria. Estamos a favor de que toda la parte especulativa de la deuda no se pague. Sencillamente, que no se pague. Porque es el producto de la usura y de la estafa financiera.

Una estafa

Lo que está viviendo la UE es una estafa, Una estafa que tiene estafadores. Una estafa que es consecuencia de que los órganos reguladores encargados de que el sector financiero no fuera más allá de sus posibilidades, es decir que las operaciones de crédito tuvieran siempre una base real y no especulativa. Los reguladores, el Banco de España, el propio Banco Central europeo, nunca hicieron nada para frenar esa especulación.

Por lo tanto, creo que en esta reconstrucción/refundación apelamos a la ciudadanía: que ellos decidan. ¿Qué Europa queremos? ¿Un banco que sea un ente que apueste por la especulación, o un banco que actúe como la Reserva Federal e inyecte dinero directamente a los Estados sin límite? ¿Una moneda única sin tesoro público que no se puede devaluar, o una moneda con un tesoro público europeo, con una hacienda europea, que, en primer lugar, tenga una política fiscal propia, y por lo tanto que podamos distribuir la riqueza con un criterio solidario, y en segundo lugar que se pueda devaluar la moneda?

.¿Qué está ocurriendo en estos momentos? Se están consolidando dos Europas: una Europa del norte y una Europa del sur. O una Europa del norte modificada, porque Irlanda también está intervenida. Es materialmente imposible una construcción europea desde ese punto de vista. No hay una construcción regional que se haya podido hacer bien o llevada a buen término si no se resuelven los aspectos fundamentales económicos. Por ello, creo sinceramente que la apelación a la participación ciudadana en estos momentos es imprescindible.

Si no sucede esto, es decir si seguimos dejando al mercado que nos organice la vida, creo que la UE pasará un momento crítico, muy crítico, que nos lleve incluso a algunos Estados miembros a cuestionarnos nuestra propia existencia.

Partidos transnacionales

Eduardo: Después, si queréis, profundizamos en algunos proyectos en marcha sobre la unión monetaria, la unión fiscal, incluso en la unión política. Pero me gustaría que antes Miguel Ángel concretara lo que empezó a formular antes: ¿Cómo se puede cambiar ese estado de cosas? Y en cuanto a lo que nos decía Willy sobre una apelación a la ciudadanía, ¿se sitúa en esa perspectiva, por ejemplo, la reunión que mantuvo tu partido, el PSOE, el pasado fin de semana en la que se habló del proyecto de partidos transnacionales, de partidos verdaderamente europeos? ¿Podría ser ese un punto de partida?

Miguel Ángel: Esos partidos ya existen, aunque desde luego con grandes dificultades, y con grandes carencias. Pero, en fin, los embriones están ahí.

Pero hay algo de lo que ha dicho Willy sobre lo que tengo muchas reservas. En otras cosas, no, por supuesto. Me parece que el proyecto europeo no se puede concebir sin una unión política. Porque sin una unión política no se puede controlar todo lo que representa la unión económica. Y será igual que la ciudadanía tenga un banco, si no hay una unión política. No se puede funcionar sin una unión fiscal.

Miren ustedes: hace dos semanas, nosotros tuvimos una reunión con un alto dirigente holandés. Ese dirigente holandés andaba hablando mucho del sur. Una compañera mía portuguesa, con la que no suelo estar en acuerdo en muchas cosas, no paraba de decirle: tiene usted razón en lo que dice porque, de las 20 principales empresas portuguesas, solo una paga sus impuestos en Portugal. De las 19 restantes, 16 pagan sus impuestos en Holanda.

Paraísos fiscales

El holandés sé quedo un poquito como que se le iba el caballo en el que estaba subido. ¿Pero cómo es posible?, preguntaba. Pues mire usted, porque dentro de la UE, Holanda y algún otro país operan como paraísos fiscales.

No se puede seguir adelante con el proyecto europeo mientras no haya una unión fiscal. De la misma manera que no se puede funcionar en un Estado como el español si cada una de las autonomías empieza a tener una fiscalidad distinta. No se puede. Es indispensable una unión fiscal europea y es indispensable una unión política europea.

El problema es que eso es muy fácil decirlo aquí. Es muy fácil hacer una apelación a la conciencia social y a la ciudadanía. Pero el problema es que, por el momento, no estamos consiguiendo ni concienciar, ni movilizar a la ciudadanía. Hay distintas razones para eso. Les voy a dar dos: la primera es que la pasta está actuando en contra de esa concienciación y en contra de esa movilización.

Algunos incluso desde nuestras propias filas están contribuyendo a la desconfianza y al rechazo de la política, de la actividad democrática, de todo. Y los mismos que tienen la pasta son los que tienen también los medios de comunicación. Paradoja tremenda, porque resulta que después de habernos pasado toda una vida muchos de nosotros luchando por la libertad de comunicación, por la libertad de prensa, nos estamos encontrando con que la libertad de comunicación se convierte en la libertad de manipulación. Y la libertad de manipulación, siempre al servicio de los mismos intereses, que son los intereses de los dueños de los medios y de los dueños de las finanzas, que son los que están mandando en nuestros destinos.

Movilización social

El problema es que en ese esquema es muy difícil concienciar y movilizar a la ciudadanía. Y se producen estos movimientos desconcertantes donde la gente manifiesta su repulsa. Pero manifiesta su repulsa con una colosal paradoja permanentemente, que en España tiene una concreción sorprendente.

Miren ustedes, aquí hay una gran movilización social contra el desmantelamiento del Estado del bienestar, contra el desmantelamiento de la sanidad, de la educación. Pero la paradoja es que al mismo tiempo que la sociedad se moviliza en contra ese desmantelamiento, no hay conciencia de quien fue el protagonismo del mantelamiento, de lo que ahora se quiere desmantelar.

Y resulta que el fenómeno de construcción del Estado del bienestar en España tiene nombre y apellidos y tiene gobiernos con unas siglas concretas. ¡Fue la sociedad, fue el conjunto de pueblo! ¡No señor, no señor! Fue determinada mayoría política organizada, con una ideología al servicio del Estado del bienestar. Y la paradoja es que se denuncia el desmantelamiento del Estado del bienestar poniendo en el mismo saco a quienes lo desmantelan y a quienes lo construimos.

Pues mire usted, eso tiene también su explicación. No es por casualidad, es por fenómenos de manipulación, es por fenómenos de venenos que se van inyectando acá y allá. Es sin duda también por errores y por incapacidad de comunicar de quienes de verdad estamos interesados en conseguir la concienciación y la movilización, para mí indispensable y necesaria. Y que tiene una fecha: junio de 2014.

En junio del 14 va a haber unas elecciones europeas, en las que tengo la esperanza de que seamos capaces de movilizar a la gente. No en función de los problemas que tiene cada uno en su país, como de ha votado en anteriores elecciones europeas, sino en función de lo que está en juego: ésta Europa o la Europa solidaria, que es indispensable para resolver los problemas a los que estamos enfrentados. Y, desde luego, para recuperar la identidad solidaria que puede llevarnos al mantenimiento y a la mejora de nuestras condiciones de vida y a que nuestros hijos vivan mejor de lo que hemos vivido nosotros.

Los medios de comunicación

Eduardo: No me siento aludido, porque yo me represento a sí mismo, no represento a ningún medio de información. Pero, bueno, puedo aceptar parte de la crítica a los medios de información que ha hecho Miguel Ángel.

Pero me gustaría considerar el hecho de que de las muchas elecciones europeas que he seguido, no he visto ninguna en la que se hable menos de Europa que en este país. Es decir, probablemente existe un problema de determinados medios de información al servicio de no sé qué intereses, que están configurando o proyectando hacia la sociedad una visión de Europa determinada. Pero creo que los principales concernidos, que son los partidos que se presentan al parlamento Europeo, no son capaces de transmitir a los electores la necesidad de conocer qué es la UE.

Entre otras cosas, algunos de los que están aquí, probablemente no sepan que el 60%, si no me equivoco mucho, de todo lo que hacen todos los días, se decide en Bruselas. No se decide en las Cortes Generales. Pero eso no trasciende al electorado, ni a la ciudadanía y no me gustaría pensar que la única responsabilidad de que no trascienda la tienen los medios de comunicación.

El partido de la abstención

Willy: El principal partido europeo al día de hoy es la abstención. En las últimas elecciones, más de la mitad de los ciudadanos no fueron a votar y desde IU dimos una señal de alarma. ¿Qué pasa? Si el principal partido es la abstención, algo está fallando. Y tienes razón, Eduardo, en el sentido de que, en primer lugar, lo que tenemos que hacer los partidos es preguntarnos ¿por qué sucede eso?

La última elección tuvo lugar en plena época del crecimiento. Era la época en la que la lluvia fina de Bruselas creaba empleo. Era la época de las carreteras, de las infraestructuras, de la cohesión social. Yo me decía: a lo mejor, como la cosa va bien, no se implica mucho la gente, ¿no?

Pero el problema va a ser las elecciones de 2014. Porque cuando la lluvia es acida, ya no es fina. Y ahora la lluvia que cae es una lluvia que cuestiona las constituciones nacionales. Nuestra Constitución, esa por la que dimos una batalla por la libertad. El título VII de nuestra Constitución, dedicado a la economía y hacienda, es papel mojado, porque estamos ante un golpe de la troika (Comisión Europea, Banco Central y Fondo Monetario Internacional), que nos dicen: señores, aparte de su Constitución, tienen que hacer, esto, esto y esto.

¿Qué pasará en 2014?

La pregunta y la reflexión que hago es: ¿qué va a pasar en el 2014? Si la reacción de las personas va a ser decir no, esto no puede funcionar así, vamos a cambiar esta situación; o bien se van a refugiar y a decir, bueno, esto es imposible cambiarlo, no hay quien lo arregle. Y cada uno en su Estado a defenderse de la lluvia ácida, comprémonos paraguas de acero y resistamos.

Sería un error. No hay posibilidad de alternativa a la crisis desde los Estados nacionales. Pero lo que hay que hacer es cambiar esta situación económica y sobre todo intentar que, efectivamente, haya una nueva mayoría.

Me preguntabas Eduardo sobre el correlato de las elecciones. En Italia, en marzo, que tienen su importancia, y Alemania. Sobre todo Alemania, en el mes de septiembre.

Parece que Ángela Merkel no va a obtener mayoría absoluta. Por cierto, el Partido Liberal alemán va a desaparecer, y por tanto la socialdemocracia, Miguel Ángel, va a tener una gran responsabilidad.

La socialdemocracia de los años 70, que se identificaba con el líder carismático Olof Palme, primer ministro sueco al que conoció personalmente Miguel Ángel, era partidaria de intervenir la economía, de políticas fiscales progresivas, fuertes, para garantizar un Estado de bienestar, de manera que el que más tenía más pagaba. Pero echo en falta aquel discurso socialdemócrata en este tiempo. Incluso se me pone el vello de punta cuando he escuchado en algunos medios alemanes que hay ya una cierta teorización de que si Ángela Merkel pierde la mayoría absoluta, se irá a una gran coalición entre la socialdemocracia y Ángela Merkel.

Regulación de los mercados

Eso sería una catástrofe. Como es una catástrofe que en Grecia estén gobernando la socialdemocracia y la derecha. O como en España, donde fue un tremendo error la reforma constitucional exprés, que rompió el consenso constitucional, entre el PP y el PSOE, para meter un artículo en la Constitución que viene a decir que lo fundamental es conseguir presupuestos equilibrados y lo primero que hay que hacer es pagar las deudas y después, con lo que nos sobre, los hospitales y la educación.

Nosotros estamos en contra. Creemos sinceramente que el problema de fondo, el núcleo del problema, es que se tiene que cambiar, que no se puede construir la UE sin regulación. No se puede continuar con la desregulación de mercados. Me gusta poner un ejemplo: España tenía un sector público muy potente, una parte del sector financiero era público, todo el paquete energético era público, el transporte, la gestión del agua, la siderurgia, el sector naval. Todo era público. Y a partir de los años 80 y 90 se empiezan a privatizar todos los sectores estratégicos de producción. ¿Por qué?

Porque lo que prima y lo que manda es desregular el mercado. Al mercado no se le puede tocar, a pesar de nuestro mandato constitucional. El título VII es una llamada a la intervención de la economía. Dice el texto literalmente: “que los poderes públicos procurarán y resolverán el acceso de los trabajadores y trabajadoras a la propiedad de los medios de producción”. Eso es un mandato constitucional. Gustará, no gustará. Pero a partir de ese principio de desregulación es imposible construir nada. Por eso la desafección política.

Miren ustedes: si un Parlamento puede decidir a qué velocidad vamos en la carretera, si debemos consumir alcohol o no, si podemos fumar o no en los establecimientos públicos, si podemos tener determinadas relaciones matrimoniales de todo tipo de género, pero no puede decidir sobre la economía…, entonces la gente dirá: ¿pero quién decide, si no es el Parlamento?

Las privatizaciones

¿Y quién decide? Pues los consejos de administración. Ahí se decide. Por lo tanto, toda esta lógica de la privatización no sirve. Una lógica, por cierto, poco ética. Porque si un presidente de Gobierno privatiza un sector, ¿cómo puede acabar ese presidente de Gobierno en el consejo de administración de la empresa que ha privatizado? Eso no lo puede entender nadie. Y tenemos dos expresidentes en consejos de administración de empresas que han sido privatizadas. Es decir, por un lado cobran lo que el Estado les paga por ser expresidentes, nada que objetar, un expresidente tiene que tener un estatus, pero además cobran por ser consejeros de administración de empresas que han sido privatizadas por su Gobierno.

Creo sinceramente que lo que hace falta es una reformulación del proyecto de la UE: o se basa sobre la intervención de la economía, con una moneda única, con un tesoro público, con un banco con reserva federal y con consorcios públicos de la economía, en donde la Comisión Europea pueda decidir el destino de una parte del sector de producción europeo, o si no, es imposible.

Entonces, estaremos en manos de los estafadores, de los estafadores de la banca. Por cierto, a ninguno se le ha sentado en el banquillo, a ninguno. Pero las personas que no pagan el alquiler de su vivienda, tienen dos opciones: o suicidarse o irse a la calle. Mas a los estafadores, a los que permiten eso, en vez de sentarlos en el banquillo para ser juzgados y condenados, no les pasa nada. ¿Por qué? Pues porque estamos en sus manos. Por eso la apelación a la participación ciudadana, desde nuestro punto de vista, es imprescindible.

La responsabilidad de la socialdemocracia

Eduardo: Esto nos sitúa directamente en el segundo punto del debate. Se trata de los proyectos que había en marcha, a partir del Consejo Europeo de julio del año pasado: la Comisión elaboró un proyecto de mayor unidad fiscal. Desde esa perspectiva ¿qué es lo que se puede hacer?

Pero, antes, como ha habido una alusión directa de Willy a la socialdemocracia y más en concreto a la socialdemocracia alemana y la responsabilidad que puede tener en sustentar un gobierno de la democracia-cristiana y la importancia que pueda tener esa coalición en la posibilidad de cambiar las cosas en el resto de Europa, le dejo la palabra a Miguel Angel por si quiere puntualizar algo.

Miguel Ángel: Naturalmente, la socialdemocracia tiene una responsabilidad. Pero el problema no es que tiene una responsabilidad, es que tiene casi toda la responsabilidad. Yo estaría mucho más tranquilo, lo digo de todo corazón, si pensara que si la socialdemocracia fracasa, pues hay quien toma la bandera. Pero el problema es que no es verdad, eso no es verdad. Podemos engañarnos todos. Pero, mire usted, esto o lo sacamos nosotros adelante o no lo saca ni Dios, ni Dios. ¡Hasta su representante en la tierra acaba de decir que no resuelve esto y se va! Ustedes me dirán.

Efectivamente, es una responsabilidad de quien tiene la responsabilidad, que es la socialdemocracia. Al lado, cuatro grupos aquí y allá… Bien, ojalá que alguno de esos grupos consiga un poquito más de apoyo social, porque creo que en los momentos claves ese apoyo social no es muy grande.

Financiación de la política social

Estoy fundamentalmente de acuerdo en el tema de que hay que regular. Pero hay otro tema fundamental en el que estoy en desacuerdo. Y estoy en desacuerdo incluso con algunos de mis compañeros. Mire usted, yo creo que, entre tantos errores, hemos cometido uno fundamental: pensar que el déficit, o la deuda, o la devaluación, podían ser de izquierdas. Y más grave todavía, pensar que la política social, las políticas de igualdad, había que financiarlas a base de la deuda, a base de incrementar el déficit, en vez de buscar recursos donde está la pasta, que es lo que había que haber hecho: ir a buscar el dinero donde está, en el bolsillo de los que lo tienen.

Porque lo que hemos hecho es endeudarnos, sin tener en cuenta, y eso es una autocrítica, que cuanto más nos endeudamos, los que nos prestan son nuestros adversarios que nos van agarrando cada vez más por el pescuezo, para apretar en el momento que a ellos les convenga apretar.

Por lo tanto, hay que entender que no es devaluando, Willy, que no es endeudándote como podemos estabilizar un proyecto de izquierdas. Lo que sí es fundamental, es otra cosa que has dicho: hay que ir a la regulación de los mercados. Pero la regulación de los mercados solo la puedes conseguir avanzando en la unión política y avanzando en la unión fiscal. Entonces, si tienes unos instrumentos capaces de controlar y de regular, creo que en eso estamos de acuerdo.

Creo que la socialdemocracia está haciendo unos esfuerzos muy grandes, resistiendo. Lo que pasa es que el poder del tinglado que se ha montado la derecha es colosal. Mire, nosotros, tú mismo, Eduardo, has hablado del Consejo de junio. En ese Consejo, no por la presión de la calle, no, no, sino por la presión de uno que se llama François Hollande [presidente de Francia], que es quien es, que es la socialdemocracia, se consiguen cuatro o cinco cosas muy importantes.

El tinglado de la derecha

Esas cuatro o cinco cosas importantes se van disolviendo, se van deshaciendo, porque ahí están quienes tienen la mayoría en el tinglado, la derecha. Se llega a lo que es la perspectiva financiera, de la que vamos a hablar sin duda luego, que son los recursos que la UE va a tener para los años 2014 al 2020. Y se dice, si, si hay que darle una importancia fundamental a la creación de empleo para los jóvenes, pero se dan solo 6.000 millones de euros para siete años y 27 países, que probablemente sean 29 en ese periodo.

Y digo yo: ¿pero qué me cuenta? Se dan 6.000 millones para empleo juvenil, en la misma tacada en la que se dan 40.000 millones a la banca española, de un golpe. ¿Qué tomadura de pelo es esta? Qué tomadura de pelo es que yo haya leído en algún periódico de nuestra provincia, de nuestra región, que esas perspectivas financieras son magníficas. Que son magníficas porque vamos a tener… ¿pero qué vamos a tener? Si resulta que para los próximos siete años se prevén unos gastos inferiores, unos recursos inferiores a los que hemos tenido a los siete últimos años, ¿cómo vamos a poder recibir ni la mitad de lo que hemos recibido hasta ahora, ni la cuarta parte de lo que hemos recibido hasta ahora?

Si vamos a ser 27 a repartir el pastel, y el pastel es la mitad del pastel que ha existido hasta ahora, ¿a quién se está tomando el pelo?

Estafas políticas

Las estafas, Willy, no son solo las estafas financieras. Son las estafas políticas a la ciudadanía. Como el día en la rueda de prensa del señor Rajoy, quien va y dice: hemos salido bien, porque como vamos a seguir cobrando. Y sobre todo porque cada uno de los 27 presidentes puede contar su película, una película de ficción, o no sé si de humor, pero de humor macabro.

Esa es la realidad de lo que estamos viviendo y creo que eso es lo que hay que transmitirle a la gente. Eso es lo que puede motivar en la conciencia social una movilización de la ciudadanía. Que pasado mañana, en Italia, se le dé de vuelta a la tortilla. (4). Si en Italia no se le da la vuelta a tortilla, que es una tortilla que ha estado podrida, como ninguna otra ha estado podrida, si no se le da la vuelta a la tortilla, pues chico tendrás que preguntarte qué es lo que sabemos hacer.

¿Cómo es posible, con la situación que se está viviendo en Italia, que los sondeos de opinión previos a las elecciones, registren la subida de un personaje como Berlusconi, dándole posibilidades de tener todavía un resultado decente en ese país vecino?

Nosotros somos de los que decimos que el pueblo siempre tiene razón. Si, el pueblo tiene razón. Pero vamos a ver qué razón tiene el pueblo de Italia pasado mañana.

Vagos y sinvergüenzas

Y los resultados de de Alemania van a ser también muy complicados. Tengo, Willy, una grandísima preocupación y no tengo inconveniente en decirlo aquí, porque lo he escrito. Me preocupa que con el programa de la señora Merkel, que consiste en decir, como he señalado antes, “con vuestros impuestos no vamos a pagar a vagos ni a sinvergüenzas”, ese mensaje cale. Porque va a ser muy difícil que otro partido salga y diga, “no, es mentira, no son vagos y sinvergüenzas”… Va ser muy difícil que alguien diga eso.

Lo que me preocupa de Alemania es que la socialdemocracia vaya disolviendo su identidad, precisamente porque pueda, a tenor de las encuestas, que además vienen siempre bastante manipuladas, tener en un momento dado la impresión de que manteniendo su identidad pierden las elecciones.

No me extrañaría que manteniendo su identidad, pierdan las elecciones, porque quien está dando ese mensaje envenenado, falaz, tiene todos los medios de comunicación en el país más grande de Europa para llevar agua a su molino.

En esa situación, ¿cuál es mi preocupación? Que el partido socialdemócrata (SPD) diga en un momento: oye, por el camino de mantener nuestra identidad y la solidaridad y no sé qué, por ahí no.

Y entonces se puede producir una deriva que haga que digan, no, vamos a decir que no, que tal, que sí, que sí, que no… Ese es el problema. El problema, Willy, es que si el partido socialdemócrata no gana las elecciones, tu partido no llega al 5%, joder, no llega al 5%. Por tanto, esa es la tragedia.

Pero, Eduardo, es que eso es muy importante. Si yo pensara que los socialdemócratas no ganan la elección, pero hay otra alternativa a la izquierda que va a sacar el 20% de los votos… Pero como la alternativa es sacar un 4% de los votos, pues esa es la angustia.

Eduardo: Bien, vamos a ir terminando ya, porque la gente está deseando hacer preguntas.

Apaga y vámonos

Willy: Si hablo de la socialdemocracia, no es para meterme con Miguel Ángel, es sencillamente porque creo que esta socialdemocracia es la que está gobernando con Nueva Democracia en Grecia. Juntos, la derecha y el PASOK (partido socialista), aunque la primera fuerza política es Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) y no con un 5%, sino con el 26,9%. La tragedia es efectivamente que si la socialdemocracia no recupera su discurso, tendremos una UE de estas características para rato. Ya no digo si en septiembre llegaran a un acuerdo Ángela Merkel y la socialdemocracia en Alemania. Entonces, apaga y vámonos.

Pero el problema, Miguel Ángel, es que François Hollande, cuando gana la presidencia de Francia, gana gracias al Frente de Izquierdas, de Jean-Luc Melenchon, en donde está el Partido Comunista y otros. Si no es por ese frente, Sarkozy sigue gobernando. ¿Y por qué gano Hollande? Porque se comprometió ante República Francesa a que si él llegaba a la presidencia, lo del pacto de estabilidad se acababa, se acababa. Ese fue el compromiso. Pero cuando llegó la votación en la Asamblea Nacional Francesa, para ver si se estaba de acuerdo o no con el Tratado, desgraciadamente el partido socialista francés voto a favor, aunque hubo 60 diputados socialistas que no siguieron la disciplina de voto. Esa es la tragedia.

Pero mire usted, lo que haga la derecha europea lo considero lógico. Pero que en el campo de la socialdemocracia se haya seguido la política desreguladora y se mantenga un Gobierno de consenso en la UE, donde seis socialdemócratas son seis comisarios europeos en el colegio de comisarios, no da la señal que se tendría que dar en este momento. Es decir, la señal de una socialdemocracia potente que diga “estamos en contra de los recortes y estamos en contra de la intervención económica y la política que hay que hacer es la contraria; y no estamos de acuerdo, señores, nos vamos de la Comisión Europea. Nos vamos”

Porque si no se hace ese gesto, la impresión que se tiene es que hay un acuerdo, hay un consenso en todas las administraciones ¿no? Más aún si además se reforman las constituciones.

Cuentas públicas saneadas

Estoy de acuerdo con lo que tú planteas: claro que hay que tener cuentas públicas saneadas. Pero si no hay políticas fiscales que garanticen la distribución de la riqueza y si no se acaba con los paraísos fiscales, es imposible tener solidaridad, ni hospitales, ni investigación y desarrollo, ni escuelas públicas. Porque el dinero se esconde y se hacen grandes fortunas y por supuesto no se distribuye la riqueza.

Por eso me parece muy importante, muy importante, un rearme ideológico de la izquierda. Si no hay rearme ideológico de la izquierda, si no se promueve la participación ciudadana, si no se reforman incluso las pautas de participación en la política y se hacen reformas en profundidad, para que la gente, que al fin y al cabo es el pueblo soberano, puedan quitar y poner, estamos perdidos.

Porque la gente ve que se elige un presidente de Gobierno con un programa y en cuanto llega a la Moncloa, en vez de cumplir el programa, hace otra cosa. Lo lógico, cuando tu no cumples un contrato, es la rescisión del contrato y pedir responsabilidades.

¿Por qué en política no es posible la revocación de un cargo? Yo te he elegido, yo te quito si no cumples. Yo te quito en un referéndum revocatorio que tenga fuerza de ley, que sea vinculante. Una legislación que permita, que se puede someter a votación si un presidente que fue elegido con este programa, debe continuar o no. Referéndum, votación sí o no, y otro presidente.

Un mundo de resistencia y compromiso

Eduardo: Bueno el guion original que habíamos elaborado se nos ha ido mezclando, cosa que está muy bien, porque es muy difícil abordar temas de esta naturaleza aisladamente, pues todos están interconexionados. Como decía antes, estamos muy interesados en oír a los asistentes a este acto. Por lo que pediría a los dos intervinientes que hagan una última intervención muy rápida. Un resumen de sus posiciones y a continuación demos paso a los asistentes.

Miguel Ángel: Ustedes habrán visto, de todos modos, que muchas de las cosas que dice Willy y las que digo yo son bastante coincidentes. No cabe duda, los dos nos situamos sin ningún matiz y reserva en posiciones de izquierdas. Los dos venimos de mundos de resistencia y de compromiso, también sin reservas ni matices, y estamos con la libertad, con la dignidad, con la solidaridad. Los dos estamos muy preocupados con esa Europa.

Posiblemente yo pongo más énfasis en el carácter absolutamente indispensable de que la UE vaya para adelante. Estoy muy convencido de que, o la UE se convierte en un actor global significativo, o vamos a la ruina total cada uno de nuestro países.

Mientras estemos viviendo cada uno por nuestra cuenta, estamos condenados a la más absoluta irrelevancia y estamos dependiendo de fuerzas, como las fuerzas del capital, del mercado, de las finanzas, que precisamente para mantener su dominio, mantienen la situación política que se da en la mayoría de nuestros países y las que se dan en el contexto europeo.

Por tanto, creo que la necesidad de la construcción europea es una cuestión previa. Porque si no hay construcción europea, no cabe decir, no nos gusta ésta y queremos otra; no nos gusta ésta y queremos cambiarla para recuperar, como he dicho al principio, determinados valores, fundamentalmente la solidaridad.

Propiciar alternativas

Pero sin olvidar eso que otros ignoran o por lo menos no subrayan: que este proyecto europeo ha sido el proyecto de más progreso social en todos los sentidos que se ha dado en la historia de la humanidad. Eso puede gustar o no gustar. Para la gente de Manzanares, esa es una evidencia incuestionable, porque para los que hemos estado aquí hace más de 40 años y estamos ahora sabemos lo que ha significado el proyecto europeo para el progreso social de nuestra tierra y de nuestra gente: los hospitales, la educación, la universidad, las pensiones.

Por lo tanto, se ha hecho un esfuerzo muy grande para mantener la UE, para no cuestionar la UE y para cambiar esta UE, que es de matute, que no es la que nos conviene, que no es la que nos interesa. Denunciando qué es lo que ni nos conviene, ni nos interesa y propiciando en condiciones difíciles, adversas, propiciando alternativas como recuperar la regulación del mercado, ampliar la democracia y la participación. Pero también con propuestas concretas…

¿Y que se reúna la ciudadanía, etcétera…? Pues mire usted, el consejismo es algo que tuvo vigor en los primeros años del siglo XX, y se demostró a dónde iba y por donde iba. Las manifestaciones y la indignación que no están articuladas, pero que siempre tienen muñidores por debajo cuerda, no es lo que nos va a sacar de pobres. Eso no es lo que va a recuperar la conciencia europeísta y la Europa solidaria que a nosotros nos ocupa.

Ese es el mensaje y desde ahí el compromiso de luchar en conciencia, sabiendo que si no conseguimos cambiar las cosas en nuestros países, no se consigue cambiar las cosas en Europa. Y que cambiando las cosas en nuestros países, cambiarán las cosas en Europa y desde Europa se consolidará y se propiciará un mayor cambio en cada uno de nuestros países.

Ese es el esquema. La cita para las elecciones es en junio del año próximo y el esfuerzo es el esfuerzo que seamos capaces de hacer aquellos que creemos que mantenemos la confianza en que el pueblo no se equivoca. Efectivamente, chico, movilizar, concienciar, movilizar en actividades como esta. Y bueno, pues aquí estamos los que estamos y no estamos los que no estamos. Ese es el compromiso y ese es el lema.

El salón del Castillo de Pilas Bonas se llenó una vez más.
Debate ciudadano

Willy: Yo comenzaba mi tesis diciendo que creo que lo que hace falta es un proceso constituyente, y voy a terminar defendiendo la necesidad de que ustedes tomen la palabra. Son ustedes los que tienen que decidir qué UE quieren. Nosotros, desde Izquierda Unida, vamos hacer un esfuerzo desde aquí al 2014 para emplazar un gran debate ciudadano, para que nos digan ustedes si este barco europeo, con esta estructura y con este mandato, sirve, o no sirve. Si esta moneda única, que no tiene tesoro público, y por lo tanto no se puede devaluar, sirve, o no sirve. Y si tenemos una UE que es incapaz de intervenir la economía con políticas activas de empleo y con un espacio fiscal que permita distribuir la riqueza.

Ustedes tendrán que tomar la palabra y tendrán que decir si esta UE va muy bien, o esta UE hay que refundarla, reestructurarla. Pónganle ustedes la palabra que quieran. Pero esta UE es imposible que siga así ni un minuto más. En el año 2000, se aprobó la estrategia de Lisboa, según la cual, se nos vino a decir que en el 2010 habríamos creado 20 millones de empleos en Europa, tendríamos un crecimiento del 3% e invertiríamos un 3% del PIB (Producto Interior Bruto) en investigación y desarrollo.

Pero llegó el año 2010 y entramos en recesión. Se destruyó empleo y a duras penas invertimos el 1,5% en investigación y desarrollo. Esos datos ya nos hubiesen tenido que obligar a dar un cambio radical en la orientación económica. Pero la tragedia es que se sigue erre que erre, y los gobiernos, y en nuestro caso el Gobierno de España, nos ha apretado el cinturón al máximo para conseguir un 6,7% de déficit, conforme a las previsiones de la Comisión Europea, y a pesar de todo nos pasamos un punto más, hasta el 7,2%.

Erre que erre

Pero no importa, erre que erre, a seguir recortando salarios, a no tener inversión pública… Y llega el momento en el que, cuando ya no tienes capacidad adquisitiva, cuando la gente ya no puede comprar nada, no puede comprar mercancías, y al no comprar mercancías, éstas no se producen y al no producirse mercancías, las fábricas cierran y hay más paro… Entras en un círculo del que no sales. Es contención del gasto, menor inversión pública, recortes de salarios. Y si recortas salarios, no se pueden comprar mercancías y no sales de ahí.

Por qué en Estados Unidos, mire usted, el Presidente Obama, que no es de mi partido precisamente, tomó una determinación: la General Motors entró en crisis, es la empresa automovilista bandera de Estados Unidos. Inmediatamente se dictó un decreto presidencial: “nacionalización de la General Motors”. El presidente Obama y la Reserva Federal, frente a las políticas de austeridad en Europa. El presidente Obama, dijo no, no, hay que inyectar millones de dólares a la economía directamente, hasta que salgamos a flote.

¿Y por qué no se hace eso en la UE? ¿Quién nos lo impide? Nos lo impide un corsé: el consenso de Bruselas, ese consenso que dice “no, no, es que al mercado no se le puede tocar”. Pero mire usted, hay que acabar con ese principio sacrosanto, ese dios del mercado.

Un golpe de Estado

Pero ustedes tienen la palabra. Yo creo que la indignación es muy importante. Mañana se va a celebrar en Madrid un acontecimiento importante: todas las mareas vamos a confluir alrededor del Congreso de los Diputados. Se recuerda el aniversario del intento de golpe de estado del 23-F de Tejero y de Miláns del Bosch.

Y es que ahora tenemos un golpe de Estado, es el golpe de la Troika. Podemos hacer dos cosas: o miramos para otro lado, o intervenimos. Las huelgas generales han sido importantes, las manifestaciones son importantes. Pero la manifestación más importante es cuando se abren las urnas. Esa si es la manifestación que decide y de aquí al 2014 tendremos, entre todos y entre todas, que hacer un esfuerzo para que cuando se cuenten las papeletas, sean papeletas que digan moneda única con tesoro público, un Banco Central que sea la reserva federal, no pagar la deuda soberana en la parte especulativa, que se auditen las deudas soberanas, para que efectivamente en la parte especulativa no se pague.

Esto es lo tiene que decir la ciudadanía. Por eso es muy importante, muy importante, que las personas, que al fin y al cabo son los protagonistas, hablen, tomen la palabra. Porque Miguel Angel y yo somos dos eslabones de una cadena de participación. Nosotros nos debemos al pueblo soberano, que son ustedes. Y si ustedes dicen que hay que ir por aquí, pues la UE irá por ahí. Si dicen que hay que ir por allí, pues irán por allí.

Por tanto, de aquí al 2014 la apelación que haría es que el principal partido del 2014 no sea la abstención. Porque la abstención es el mejor aliado de las fuerzas conservadoras, reaccionarias y antieuropeístas. Ese es el mejor aliado. Creo que una gran participación de gente que entienda que hay que salir de la crisis desde la UE, con una UE reformulada, refundada, con un gran protagonismo de la ciudadanía, que plantee las cuestiones claves de una alternativa económica de la UE, eso sí que nos puede ayudar a salir de la crisis.

O sea, vamos a intentar hacer un esfuerzo para que las personas se organicen en relación a debates concretos y puntuales y ojala sea posible. Muchas gracias Eduardo por la moderación.

Transcripción de José Antonio Romero Gomez-Salazar

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Notas a pie de página

1. La Comisión Europea empeora sus previsiones para 2003. Ver 


2. Altiero Spinelli (1907-1986). Político italiano, miembro del Partido Comunista. Redactó en prisión el llamado Manifiesto de Ventotene que apoyaba un movimiento federalista europeo. Algunos ven en este documento la base de la actual Unión Europea.

3. El PSOE estudiará un cambio de siglas para “europeizarse”. Ver


4.Las elecciones en Italia fueron ganadas por una coalición de centro-izquierda, bajo el nombre Partido Democrático (PD), con Pier Luigi Bersani como candidato, quien sin embargo no pudo formar gobierno. El Movimiento Cinco Estrellas, del cómico Beppe Grillo, fue el partido más votado y se negó a apoyar a Bersani. Dos meses después, y tras reelegir al octogenario Giorgo Napolitano como presidente, éste encargó a Enrico Letta (PD) la formación de un gobierno de emergencia nacional, con la participación del partido de Silvio Berlusconi y la formación en la que estaba el exprimer ministro Mario Monti.

5. En la cumbre de Lisboa celebrada el año 2000, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE aprobaron un nuevo objetivo estratégico para UE para convertir a la economía europea en la más competitiva del mundo.

6. Para saber más sobre el Consenso de Washington. 

7. Más sobre el Paquete Delors II 

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