miércoles, 26 de junio de 2013

V Curso 2012-13: Magdalena Álvarez, la conferencia

Vista general del salón del Castillo de Pilas Bonas

La conferencia

Magdalena Álvarez, 
defensora de lo público

"Un día le dije a Zapatero: Ahora estamos, pero las mujeres queremos ser como somos, no queremos parecer hombres. Queremos que nos acepten con el otro perfil, el de mujer”

"El BEI no busca maximizar el beneficio, obtener un rendimiento de su actividad. Nuestro rendimiento es mejorar la calidad de vida y servir al ciudadano. Porque somos un banco público"

"En el BEI damos el dinero más barato, a menor tipo de interés y a mayor plazo. Por eso somos un banco bueno. España ahorró por ello 1.900 millones en 2011"

"Nuestros objetivos son los de la política europea: reducir las diferencias entre unos territorios y otros. Eso es la convergencia: la cohesión social"


E.C. 

Reportaje gráfico: Pilar Román y José Antonio Romero Gómez-Pastrana


Magdalena Álvarez: Muchas gracias. Buenas noches. Les puedo asegurar que no sabía que ibas a decir nada de lo que has dicho. Me ha dado hasta vergüenza, Román. Pero menos mal que no ha contado algunas de las meteduras de pata que suelo hacer de vez en cuando. Incluso esta noche alguno de ustedes me ha comentado alguna de las cosas que he ido haciendo a lo largo de mi vida.



Si, es verdad que he hecho muchas cosas, pero también es verdad que ya tenemos unos cuantos años y nos ha dado tiempo a ir cambiando de responsabilidades, de trabajo, de sitio donde vivir. 


Pero si hay una constante en mi vida, que no tiene nada que ver con el tema del que hoy les voy a hablar, pero me ha gustado mucho que lo plantee Román: creo firmemente que necesitamos tener un mundo de hombres y de mujeres


Sorpresa negativa



Puedo decirles que, incluso donde yo estoy ahora, queda camino por recorrer. Pero también deseo decir que, en cierta manera, en España podemos estar tranquilos con el camino que hemos recorrido en busca de la igualdad. 



Pensé, cuando mi trabajo me llevó a Europa, que me encontraría con una situación muy distinta en cuanto a igualdad de género, pero tengo que decirles que el nivel de concienciación que tenemos en nuestro país, y la presión que ejercemos las mujeres para mantener y aumentar nuestra presencia y para que se nos respete, es muy elevado, incluso si lo comparamos con las instituciones europeas. 


Como han visto en la foto que les ha mostrado Román, en el BEI, al igual que en otros muchos organismos internacionales la representación de las mujeres en puestos de elevada responsabilidad es aún baja. Y es una pena. Porque, para empezar, ellos se lo pierden. Pero, sobre todo, se lo pierde el mundo. Porque un mundo de hombres y mujeres es un mundo mucho mejor. Es un mundo con sensibilidad mucho más compartida y con posibilidades de actuación mucho mejores.

Perfil de mujer

Es verdad que las mujeres tenemos una manera de comportarnos distinta. Nos gustan cosas distintas. Recuerdo que una vez le dije al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: "bueno, ahora estamos, pero queremos ser como somos, no queremos parecer hombres. Queremos ser como somos, que nos acepten con el otro perfil, el de mujer". 

Esa es todavía una batalla que todavía tenemos que dar entre todos nosotros. Porque sé que todos los presentes hoy aquí estáis en la misma línea de igualdad y de respeto.

Así que, sin más, voy a comenzar.

El BEI, un desconocido

Quiero en primer lugar agradecer a Román que me haya invitado a la Escuela de Ciudadanos. También deseo agradecerles a todos ustedes que estén aquí, perdiendo esta tarde, por oír lo que voy a decirles. Espero no defraudarles. Seguro que no les voy a defraudar en las respuestas que de a sus preguntas en el coloquio. O sea, lo que voy a hacer ahora es abrir boca. Después, todo aquello que no haya dicho o que crean que es mejor que lo aclare, lo haré encantada. 

Román nos da la oportunidad de explicar en este foro de la Escuela de Ciudadanos qué es el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y qué es lo que estamos haciendo. Porque el BEI es un gran desconocido y creo realmente que estamos haciendo una labor importante, en un momento de crisis económica. 

En un momento en el que se necesita liquidez; en un momento en el que la restricción de crédito hace que la actividad económica caiga y que esa actividad económica, al caer, suponga un gran drama humano, que es el que estamos viviendo todos los días, todos nosotros.

Situación dramática

Unos, porque les afecta directamente y otros porque vemos que muchas familias sufren una situación dramática. Me estoy refiriendo a la necesidad de que la actividad económica sea una oportunidad de generación de empleo y por lo tanto de elevar del nivel de vida que los ciudadanos tienen que tener. 

Y en este momento en que se necesitan coordinar esfuerzos, en que se necesita tener una visión, no solamente del corto plazo, sino también del medio y largo plazo, que se necesita saber que hay políticas nacionales, pero también políticas más allá del nivel nacional, que tienen que sumarse, que complementarse, que tienen que analizar la posibilidades y ofrecérselas a los ciudadanos para solucionar sus problemas, en este momento, digo, las instituciones financieras internacionales, y Román ha mencionado el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero hay otras muchas, como el BEI, tienen un papel importante.

Sobre ese papel y sobre las posibilidades que tienen de actuar y sobre cuál es su función principal, es de lo que quiero hablarles a lo largo de charla.

Dos funciones

Para mí, y es una visión muy personal, las instituciones financieras internacionales tienen dos grandes funciones. Una es la reasignación de los recursos en los fallos que tiene los mercados. Es decir, el mercado funciona, hablando desde el punto de vista de la actividad económica, pero hay una gran parte de esa actividad económica que no lleva a cabo. Y no la lleva por distintos motivos, sobre todo porque no obtiene un beneficio inmediato. Puede que obtenga un beneficio a medio y largo plazo. 

Pero como quien tiene que obtener ese beneficio al desarrollar esa actividad económica es la iniciativa privada, al no obtenerlo, no la lleva a cabo. 

Por ello, esa reasignación de recursos, ocuparse de esa parte opaca, de ese punto muerto en el que no actúa el mercado, si no se le impulsa para que actúe, es la que tienen que desarrollar las instituciones financieras públicas internacionales. Esa es una función muy importante que llevan a cabo esas instituciones financieras públicas.

Román Orozco presenta a Magdalena Álvarez

Actividad anticíclica

La segunda gran función que desarrollan esas instituciones públicas internacionales, que a lo largo de esta tarde trataré de explicar, es la actividad anticíclica.

Sabéis que la actividad económica se mueve oscilando. Unas veces estamos arriba y otras veces estamos abajo. Y lo que tienen que hacer las instituciones financieras internacionales es garantizar la estabilidad: cuando estamos arriba, intentando achatar esas subidas, y cuando estamos abajo, intentar que caigamos lo menos posible. El objetivo es hacer más estable la actividad económica.

Eso es lo que en términos económicos se llama una actividad anticíclica. ¿Eso como se consigue? Pues invirtiendo cuando los demás no invierten y frenando la inversión propia cuando los demás están invirtiendo y no necesitan ser animados a esa actividad inversora.

Antes de la llegada de la crisis, esta actividad anticíclica y de reasignación de recursos de las instituciones financieras públicas internacionales estaban, digámoslo entre comillas, como ocultas tras un velete (velo delgado). No se veía muy bien cual podía ser el papel de las esas instituciones.

Santa Bárbara

Pero como dice el refrán, solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Y efectivamente, cuando comenzó a tronar, y empezó a verse que íbamos hacia un declive de la actividad económica, nos dimos cuenta de que había unas instituciones que podían llevar a cabo esta actividad anticíclica y echamos mano de ellas. 

Esta actividad anticíclica se lleva a cabo de muy diferentes maneras. Lo digo por no confundirlos. Por ejemplo, la misión del Banco Central Europeo (BCE), que es una institución financiera europea, regula las variables monetarias. Es decir, regula los tipos de interés. Es también responsable de que haya un determinado nivel de liquidez en la economía. Controla que no haya inflación. En resumen, controla la parte de la economía que llamamos monetaria.

Sin embargo, el BEI lleva a cabo una actividad totalmente distinta. Lo que hace el BEI es financiar inversiones ¿Qué inversiones? Después las veremos, pero fundamentalmente aquellas que el BEI entiende que cumplen con la función que acabo de explicar: la reasignación de los recursos y las medidas anticíclicas.

Por lo tanto las instituciones financieras públicas internacionales se distinguen unas de otras por el tipo de actividad que desarrollan y por la forma de trabajar con el ámbito territorial. Hay instituciones financieras que son europeas, otras que tienen un nivel global. Trabajan de una manera o de otra. Pero en este punto común de reasignación de recursos, todas ellas desarrollan una tarea muy importante.

Donde no llega el mercado

Dicho esto, el siguiente paso es plantear cuáles son las inversiones que el mercado no lleva a cabo, que el mercado no impulsa. Les decía antes que o bien son las que tienen una baja rentabilidad financiera, o bien esa rentabilidad financiera tarda mucho en materializarse.

Vamos a ver algunos ejemplos. Es el caso de la inversión en energías renovables. Hasta que ese tipo de energías, como pueden ser la solar o la eólica, no sean rentables para el mercado, no las lleva a cabo la actividad privada. 

Sin embargo, si nosotros somos capaces de trasladarles una financiación o unos recursos mucho más baratos que los que obtendrían en los mercados, a lo mejor empieza a ser rentable para la empresa privada. O si nosotros ofrecemos esa financiación a muy largo plazo.

Por ejemplo, el mayor plazo que hemos dado en el BEI ha sido para el Ave Madrid-Valladolid: a 50 años. Un préstamo a 50 años no se encuentra en el mercado. Pero si nosotros damos ese tipo de financiación, pues se pueden llevar a cabo ese tipo de inversiones, porque para devolver el crédito van a tardar mucho y pueden esperar a que ese AVE ya sea rentable.

Esa distinción entre lo que es rentable en el corto plazo y el largo plazo la tenemos muy presente a la hora de financiar determinadas inversiones.

Prestamos a la educación

Otro ejemplo: otras de las inversiones que las instituciones financieras se ocupan de financiar son todas aquellas de innovación tecnológica, todo aquello que necesita un desarrollo, una investigación, que hace que la rentabilidad no sea inmediata.

Un segundo ejemplo podríamos encontrarlo en todo lo referente a la educación. El BEI está dando préstamos a las universidades. Son préstamos difíciles de obtener en el mercado, podríamos decir en el mercado convencional, y sin embargo son préstamos que se obtienen en este tipo de entidades internacionales públicas para la modernización de infraestructuras educativas.

¿Cuáles son las inversiones a muy largo plazo, recuperables a muy largo plazo? Todas las infraestructuras relacionadas con el transporte. Cuando estamos hablando de la alta velocidad, estamos hablando también de aeropuertos, de las redes de carreteras. Son inversiones que por sí solo no llevaría a cabo un inversor privado y sin embargo, ayudándole con una financiación adecuada, si podría llevarla a cabo.

Las desigualdades territoriales

Otra área importante que es responsabilidad de las instituciones financieras internacionales es el de las desigualdades territoriales, en donde hay una ineficiencia del mercado. Porque muchas veces es difícil invertir, supongamos, en Almería, o es difícil invertir en el otro extremo de España, en Galicia, porque las conexiones hacen que los productos, cuando llegan al mercado, sean más caros o no sean rentables. Y es por tanto una responsabilidad de esas instituciones financieras invertir en este tipo de conexiones para acercar esos productos al mercado.

Todas estas prioridades son las que centran la atención de este tipo de instituciones para paliar las deficiencias del mercado y conseguir que, efectivamente, todas las posibilidades que tiene un país, todas esas posibilidades sectoriales y territoriales, sean desarrolladas en las mismas condiciones de igualdad. Y eso sabemos que se hace a lo largo de un periodo largo de tiempo.

Pymes, sostén de la economía

Actualmente hay otro tema que centra la atención de este tipo de instituciones, que es la pequeña y la mediana empresa (Pymes). ¿Por qué la pequeña y la mediana empresa? Porque es la que crea el tejido empresarial, la malla que sostiene toda la economía.

Las grandes empresas son responsables de unas áreas determinadas, pero tienen un punto débil: la gran empresa se pueden deslocalizar. Sin embargo, la pequeña empresa está ubicada y fijada al territorio. Por ello, cuando nosotros nos planteamos darle una estabilidad al crecimiento económico y también una oportunidad al territorio, tenemos que empezar trabajando con la pequeña y mediana empresa. Además, la pequeña y mediana empresa es la más débil.

Una gran empresa, en momentos de dificultades de liquidez, tiene posibilidades para obtener créditos, de obtener préstamos, de obtener financiación para su proyecto. Sin embargo, y ahora lo estamos viviendo en primera persona en España, la pequeña y mediana empresa es la más débil para ir al mercado y obtener préstamos.

Éste ha sido uno de los motivos por el cual las entidades financieras internacionales, concretamente el BEI, se ha centrado en trasladarles financiación. Esta es una novedad en un banco como el BEI, que es un banco de inversión y que trabaja en el medio y largo plazo. Que trabaja en proyectos que maduran en un plazo mayor de los cuatro o cinco años y que se pueden extender hasta los 50 años.

Ese era antes nuestro nicho de actividad, porque era donde no llegaba el mercado. Sin embargo, ahora nos hemos dado cuenta de que hay otro gran nicho de actividad, que es muy importante para el crecimiento y la generación de empleo, y que está sufriendo las consecuencias de la crisis económica y financiera que está atravesando Europa, y más cerca aún de nosotros, España. Por ello ha sido el de las pymes uno de los sectores en donde nos hemos centrado en estos últimos años.


Mas actividad en la crisis

Otro aspecto que quiero aclarar dentro del papel anticíclico que tienen las instituciones financieras internacionales, y concretamente el BEI, es que refuerzan su actividad cuando hay crisis económica, aumentan la financiación de inversiones, facilitan que se lleven a cabo proyectos de inversión cuando hay crisis y mantienen una actitud o una actividad mucho más reducida, más tímida cuando esa necesidad no se plantea, porque la propia actividad normal de la economía genera esa financiación y no hay restricciones crediticias.

Esa actividad es importante y está muy relacionada con su dimensión. Es decir, tenemos que tener en cuenta el aspecto cuantitativo, porque para que esa actividad inversora produzca un impacto en la economía, tiene que tener una determinada dimensión. Una dimensión que haga que sus efectos se noten y que contrapesen la caída de la actividad privada.

Estos serian a grandes rasgos lo que yo diría de la actividad de las entidades financieras internacionales.

Qué es el BEI 

Pero me gustaría acercar el foco a lo que hace el BEI. 

Antes de empezar a detallarles determinados aspectos del BEI me gustaría darles cuatro notas características de lo que hace el Banco en términos generales: la primera característica es que es un banco, ó sea que olvidémonos de esas otras entidades que se dedican a dar subvenciones o que hacen otro tipo de actividad que no sea financiera. 

La actividad del BEI es una actividad crediticia. Básicamente, lo que hace es dar préstamos, o avales, o garantías, pero siempre desde una perspectiva del crédito. 

Pero ¿a quién o a qué le da crédito? ¿Qué financia el BEI? Pues financia inversiones y aunque parece una cosa evidente, lo digo para distinguirnos de otros bancos, nosotros no financiamos entidades. Nosotros no le damos un préstamo a la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha (CLM), a la que le hemos dado muchos prestamos, por otra parte. Porque lo que hacemos es dar un préstamo a CLM para hacer algo, para promover la investigación en las universidades, para rehabilitar un edificio determinado, para trasladárselo a la pequeña y mediana empresa. Lo que nosotros financiamos son proyectos de inversión concretos. Por ejemplo, hacer una carretera.

Banco público

Otra característica que me gusta resaltar del BEI, y más en estos momentos, es que es un banco público. ¿Y por qué tiene tanta importancia que sea un banco público? Pues porque lo que busca no es maximizar el beneficio, no busca obtener rendimiento de su actividad.

Entonces, ¿cuál es nuestro rendimiento? Nuestro rendimiento es mejorar la calidad de vida del ciudadano, nuestro rendimiento es servir al ciudadano. Por eso creo que es tan oportuno que esté invitada hoy a este tipo de foros.

Nuestro rendimiento es servir al ciudadano. ¿Qué ciudadano? El ciudadano europeo. Esa es la cuarta característica: somos un banco, de inversiones, público y europeo.

Por tanto, nosotros estamos bajo las directrices de la política europea. Nuestros socios son los Estados miembros. Nuestros objetivos son los de la política europea.

Política europea que, como saben ustedes, trata de reducir las diferencias entre unos territorios y otros. Eso es la convergencia territorial: reducir las diferencias entre los ciudadanos, la diferencia del nivel de vida de los ciudadanos, por tanto, la cohesión social.

Transporte y cambio climático

Es una política europea que trata de integrar los territorios. Por ello, una de nuestras estrategias y de nuestras prioridades son las redes de transporte. También las redes eléctricas, para darle una garantía de suministro eléctrico y una integración a todo el territorio europeo.

Otro de nuestros objetivos es la lucha contra el cambio climático. Por ello, damos prioridades a todos aquellos proyectos que supongan una mejora, un mayor respeto y una mayor protección medioambiental. Los que supongan una mejora en el uso de los recursos, una eficiencia en el uso de los recursos, un impulso a todas las energías renovables a las que antes he hecho referencia.

Cuando hablo de cohesión social interterritorial, destacamos una prioridad clara, e insisto en ello, porque es una prioridad que cada vez gana una mejor posición: la pequeña y mediana empresa.

Tenemos otra prioridad, que es el capital humano. Estamos hablando de la economía del conocimiento, de la investigación, pero también de los recursos, de la mejor preparación de nuestros ciudadanos. Estamos hablando de los recursos que destinamos a las universidades, los recursos que destinamos a la educación, a las infraestructuras educativas, a las sanitarias, etc.

O sea, que hablamos de proyectos de inversión, pero en un amplio abanico de proyectos de inversión que sirven a todos estos objetivos. Dentro sobre todo, del espacio europeo. Es importante que tengamos en cuenta eso, para terminar sabiendo cuál es la posibilidad de actuación que tenemos.

Mayor que el Banco Mundial

Y decía que es una gran oportunidad de estar hoy aquí, en la Escuela de Ciudadanos, porque creo que no se conoce este dato: el BEI es la mayor institución financiera internacional, a mucha distancia del Banco Mundial. Y resulta que todo el mundo conoce el Banco Mundial, y sin embargo nadie conoce el BEI.

En 2011, el BEI ha prestado 20.000 millones de euros más que el Banco Mundial. Esa es la idea de la dimensión y de la capacidad de actuación que tenemos dentro y fuera de Europa.

Otra de nuestras características es que el 90% de nuestra actividad, por mandato de nuestros socios, que son los Estados, tiene que desarrollarse dentro de Europa. El otro 10% de nuestra tarea, la llevamos a cabo fuera de Europa.

Por lo tanto, nuestra capacidad para incidir y ser un instrumento de política económica anticíclica, y llevar a cabo la reasignación de recursos, viene dada por el volumen de actividad que podemos llevar a cabo anualmente.

En 2011 prestamos 61.000 millones de euros, con una finalidad clara: trabajar en pro del crecimiento de Europa. Un crecimiento de calidad, entendiendo como tal un crecimiento sostenido, un crecimiento sostenible y un crecimiento inclusivo.

El mandato del BEI

Ese es el mandato bajo el cual trabajamos. Entendiendo por crecimiento sostenido el darle una capacidad de crecimiento a todas las economías europeas de una manera estable. Trabajamos para darle una mayor capacidad de competir, una mayor productividad a nuestro sistema productivo europeo.

Una manera de conseguir esto es incrementando la dotación de capital europeo y este capital vienen dado por nuestras redes de transporte, por nuestras redes de energía, por nuestra capacidad para innovar y para desarrollar nuevas tecnologías, por el nivel de educación de nuestra población.

Hablaba antes de sostenible: es decir, un crecimiento que haga de nuestros recursos una fuente para el futuro, no algo que vayamos esquilmando en la medida que vayamos creciendo. Eso significa que tenemos que desarrollarnos a la vez que protegemos y damos una garantía de futuro a nuestros recursos, para preservar la biodiversidad.

En definitiva, se trata de hacer que nuestra economía sea competitiva, a la vez que sea respetuosa con el medio ambiente. También debemos reducir todos aquellos impactos negativos que el crecimiento pueda suponer para nuestros recursos naturales.

Crecimiento y desarrollo

También hablaba de crecimiento inclusivo. Ahí es donde entra la integración de todas las regiones europeas, la integración de todos los territorios y de todas las personas. La igualdad de oportunidades, en la medida que vayamos creciendo, es lo que distingue el crecimiento del desarrollo, es decir que todos participen en los beneficios del crecimiento.

Ese es un mal dato tenemos los europeos y sobre el que estamos trabajando. Ahí es donde entra, como una pieza clave, la pequeña y mediana empresa y las oportunidades que tienen que tener para que esa malla empresarial proporcione seguridad y estabilidad al crecimiento europeo.

Todo esto quería decirles. Como ven, es una visión distinta de la visión que se tiene desde el ámbito privado. Por eso somos una entidad pública. Debemos tener una visión que vaya más allá del corto plazo. Que vea el medio y largo plazo. Que los árboles nos dejen ver el bosque y tengamos una visión en conjunto de lo que queremos que sea el futuro de nuestro sistema territorial. Estamos hablando de Europa, de España.

En el BEI queremos ser útiles para crecer y para salir de la crisis. Pero que esa salida de la crisis se realice de una manera que haga que en las siguientes crisis, que las iremos teniendo, las caídas sean menores, la estabilidad sea mayor y los efectos negativos en términos de empleo sean mucho menores de lo que hemos sufrido hasta ahora.

El BEI tiene liquidez

En la labor anticíclica del BEI, hemos tenido el mandato de incrementar nuestra actividad en toda esta etapa pasada. Sin embargo, hemos visto que no ha sido suficiente para paliar la situación en que se ven inmersos muchos países de Europa, entre ellos España.

Por ello, hemos tenido que hacer un esfuerzo de adaptación adicional y suministrar nuevos instrumentos, que puedan ser utilizados por la economía y que sirvan para reducir el desempleo y garantizar una senda de crecimiento mejor.

Para llevar a cabo esta política, hemos tenido que ir haciendo sucesivas ampliaciones de capital del propio banco, para mantener su solvencia y darle la mayor capacidad para seguir financiando la actividad privada en las mejores condiciones posibles.

Hoy me preguntaban que por qué el BEI es un banco bueno. Cuáles son las ventajas que el BEI ofrece al ciudadano. Les voy a decir: en primer lugar, la mayor ventaja del BEI en estos momentos es que da liquidez. En un momento en el que no hay liquidez en la economía.

¿Y esa liquidez como la da? La da en mejores términos, en mejores condiciones que otras entidades. Nosotros prestamos a un precio más barato y además prestamos a un plazo mayor. Esto da tiempo a que se digiera por la economía esa liquidez que se suministra a menor precio y a mayor plazo y que por consiguiente se puedan llevar a cabo inversiones que de otra manera no se podrían realizar.


1.900 millones ahorrados

Hoy me preguntaba Román que le pusiera algún ejemplo, pues le había sorprendido un dato que di el otro día en Sevilla sobre el volumen de préstamos que habíamos dado a la economía española en 2.011.

Ese año, concedimos 9.000 millones de euros en préstamos para diferentes inversiones en España. La ventaja financiera, el ahorro que le supuso a España de una manera acumulada, y después podemos ver algún ejemplo concreto identificando algún proyecto de inversión, fue de 1.900 millones de euros. O sea, que en 9.000 millones de euros, la ventaja financiera, la diferencia que ha obtenido España si ese préstamo lo hubieran conseguido en el mercado, ha sido de 1.900 millones de euros.

Eso es un ahorro para nuestra economía, es un ahorro tan importante que permite hacer otras muchas cosas. Pero, además es mucho más. Es una reducción de costes importante. Porque con esos 1.900 millones, al tener que devolver menos dinero, tenemos mayor capacidad para competir al reducir considerablemente el gasto.

Granada ahorra 130 millones

Le ponía hoy a Román un ejemplo: el del último préstamo que he firmado en España, para el metro de Granada. Un préstamo de 130 millones de euros, con un ahorro financiero del 40% (52 millones). Esto quiere decir que todo el material móvil que se va a comprar para el metro de Granada le sale gratis al inversor, al promotor del proyecto, al que sea. En este caso, es la Junta de Andalucía, pero podría haber sido cualquier otro inversor.

Ponía también el ejemplo de Lorca, donde dimos un préstamo para paliar los efectos negativos del terremoto y rehabilitar determinados edificios. El ahorro financiero ha sido era de más de un tercio del préstamo.

¿Esta ventaja financiera porqué se puede trasladar? Pues porque es un banco público. Nosotros tenemos una gran solvencia, porque tenemos una gran dimensión y además un equilibrio entre el riesgo que asumimos en dar los préstamos y el capital que nos está soportando por detrás podríamos decir para que se entienda.

Un banco bueno 

Tenemos la triple A, que es el top de los rating (las notas sobre la solvencia que dan las agencias de calificación). Nos han colocado en el top, en lo más alto de una escalera. Con el mejor rating. Luego, las agencias de calificación van colocando a los demás en los distintos niveles de solvencia. 

¿Y qué significa estar en lo más alto de la escalera? Pues que tenemos mayor posibilidad de financiarnos más barato, a más plazo y con mayor facilidad.

Esa facilidad financiera se la trasladamos luego a los países, a las empresas, en definitiva a los que van a llevar a cabo una inversión.

Trasladamos nuestra ventaja para obtener liquidez, trasladamos los mejores precios que obtenemos, es decir, damos el dinero más barato, a menor tipo de interés y a mayor plazo. Por eso somos un banco bueno. Porque lo que hacemos es bueno. Nuestros resultados son buenos y los trasladamos a los ciudadanos.

Bien, no sé si me he alargado mucho, porque yo no soy como Iñaki [Gabilondo] que controla el tiempo. Yo no lo controlo, no tengo ni idea. Pero con esto termino, ofreciéndome a que tengamos un coloquio fluido y franco sobre todos los temas que a ustedes les puedan interesar y que yo pueda contestarles. Muchas gracias.

Transcripción de José Antonio Romero Gómez-Pastrana

Enlaces

La presentación

El coloquio

La crónica

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El Banco Europeo de Inversiones

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