domingo, 16 de diciembre de 2012

Sanidad ¿pública o privada?

Los asistentes escuchan a los portavoces de la Plataforma en defensa del Hospital
Tres mil personas abrazan el
hospital de Manzanares

Protesta ciudadana contra la privatización decretada
por la presidenta Cospedal del centro hospitalario manchego


E.C.
Al año de que la presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, anunciara su intención de privatizar la gestión de cuatro hospitales de la Comunidad, los vecinos de Manzanares y algunos pueblos de alrededor protagonizaron otra manifestación en desacuerdo con esa medida.



Unas tres mil personas, según los organizadores,  rodearon el hospital Virgen de Altagracia, uno de los que se pretende privatizar, tomados de la mano, en un simbólico abrazo, al mediodía del domingo 16 de diciembre. La cadena humana dio hasta tres vueltas al cinturón del recinto hospitalario.
Los ciudadanos rodean el recinto hospitalario en un simbólico abrazo
Manzanara, da la cara
El acto transcurrió con absoluta normalidad. Los manifestantes corearon diversos eslóganes, como “La salud no se vende, se defiende” y “Nos quieren quitar 40 años de hospital”.
También tuvieron un recuerdo especial para el alcalde Antonio López de la Manzanara (PP), al corear “Manzanara, da la cara”.
Los vecinos de Manzanares acusan al alcalde de haberse puesto del lado de Cospedal, dando la espalda a quienes le votaron, dijo el doctor Agustín Sánchez-Carnerero, uno de los portavoces de la Plataforma en defensa del Hospital, convocante del acto.
Otro miembro de la plataforma, Alfonso Martín-Lara, acusó al Gobierno regional de haber perdido un año y gastado cuantiosos fondos públicos “en asesores y empresas” que estudian el destino del centro hospitalario.
Manifestaciones y 21 firmas
Los ciudadanos de Manzanares, y los de otros cuatro municipios que tienen el Virgen de Altagracia como centro de referencia, se han manifestado en otras ocasiones en contra de la privatización de su hospital. También hicieron entrega a la Junta de un escrito firmado por 21.000 vecinos en protesta con las intenciones privatizadoras del PP.
El alcalde López de la Manzanara ha estado en todo este año del lado de los dirigentes regionales de su partido.
La Escuela de Ciudadanos, que tiene su sede social en Manzanares, ha informado con regularidad sobre estas intenciones provatizadoras. Tambien organizó un debate, con representantes de todos los partidos políticos, excepto el PP, que declinó su presencia en la mesa, a la que sin embargo si asistió el director general del SESCAM, el servicio público de salud de la Comunidad.  


El doctor Agustín Sánchez-Carnerero se dirige a los presentes. De espaldas, Alfonso Martín-Lara











1 comentario:

  1. Sanidad publica y privada. La pública, universal y financiada por cotizaciones obligatorias para tódos los que tengan ingresos, o con impuestos, o ambas cosas. Y la privada para quien la elija, y financiada por primas de seguro, o pagando la factura por cada prestación. Eso si: sin dejar de pagar las cotizaciones a la seguridad social, a la que también tendrían derecho.
    Lo que no me parece razonable es lo que viene ocurriendo desde hace muchos años: ambas conviven como amantes adúlteros, en secreto. Sí. Hay profesionales que trabajan en la sanidad pública por la mañana y por la tarde en la privada, de manera que capta en la pública pacientes para llevárselos a la privada, cobrándoles la consulta bajo la "amenaza" de que, si no, tendrá que ponerse en lista de espera, y con la ventaja de que si necesita pruebas diagnósticas, le saldrán gratis, porque se las hará por la pública; sin esperas.
    Lo que ahora se está haciendo es legitimar y profundizar en esa relación adultera, con la sana intención de que el novio "privado" se haga con la herencia de la novia "pública". La privada no tendrá que construir hospitales porque se les "alquilará" los públicos y, en lugar de pagar el "alquiler", cobrarán al dueño del hospital (el Estado) los servicios que presten. Negocio redondo. Pero si, a pesar de la ventaja, perdieran dinero, se declararían en bancarrota y el dueño del hospital les indemnizaría por las pérdidas; esto ya ha pasado en Alzira; es el modelo a imitar.

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