sábado, 13 de junio de 2015

VII Curso: Crónica de la conferencia de Antonio Muñoz Molina

 Aspecto del salón del Castillo de Pilas Bonas
La Crónica

300 personas escucharon a Muñoz Molina en la conferencia de clausura del VII Curso de la Escuela de Ciudadanos

El premio Príncipe de Asturias de las Letras resalta la importancia de la educación para el funcionamiento de la democracia

“No existe democracia sin un sistema público de educación solvente y sólido”

Por Blas Villalta 
Fotos: José Antonio Romero y Pilar Román

La Escuela de Ciudadanos de Manzanares clausuró ayer su VII Curso con la conferencia de Antonio Muñoz Molina ‘Por una democracia educada’. El escritor y académico, ante unas 300 personas que se congregaron en el Castillo de Pilas Bonas, disertó sobre la importancia de la educación como fundamento para el funcionamiento de la democracia.


El escritor jiennense comenzó su conferencia recordando que la democracia “hay que enseñarla, porque no es natural”, pues cosas que ahora damos por supuestas, como el Estado del bienestar, la igualdad entre hombres y mujeres, una educación pública y una sanidad decentes, el imperio de la ley, son en realidad construcciones artificiales que exigen de los ciudadanos una vigilancia permanente: “Lo fácilmente que lo que se da por seguro ya no está”.


Antonio Muñoz Molina y Román Orozco, director de la Escuela de Ciudadanos

La buena educación

Para el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, la vida pública debe estar regida por un decoro, una buena educación que nos permita discutir con posiciones contrarias, para evitar lo que ha sucedido en los últimos años en el debate político e incluso periodístico, donde se han perdido las buenas maneras. En este sentido, comparaba nuestros medios de comunicación con los anglosajones, en los que hay más información que opinión, y donde en general existe un tono de decoro y de buena educación respetuosa hacia el ciudadano.

Se mostró muy crítico con las concepciones nacionalistas de los pueblos. Lejos de pensar que en las personas o en ciertos grupos humanos hay una esencia natural, Muñoz Molina considera que somos parte de un proceso, que nos vamos haciendo, como individuos y como parte de la historia.


Blas Villalta presenta a Muñoz Molina
Defensor de la educación pública


Su compromiso con la educación pública también quedó patente en su conferencia. Considera que no existe democracia sin un “sistema público de educación solvente y sólido”, aunque en las últimas décadas se haya tendido más al adoctrinamiento que a premiar el esfuerzo y la disciplina en el aprendizaje.

Valoró la importancia de “hacerse una cultura”, adquiriendo conocimientos históricos que protejan al ciudadano de las mentiras oficiales: “Requiere menos esfuerzo sentirse víctima, miembro de una comunidad atacada por un enemigo exterior”. Asimismo, el conocimiento profundo del idioma y la literatura son fundamentales para Muñoz Molina, pues nos protege de las “palabras manipuladas, mensajes fraudulentos” en el debate público.

Uno de los puntos más interesantes de las reflexiones de Muñoz Molina fue lo que él llamó la necesidad de utilizar un “método experimental” para comprender la complejidad del mundo. “El conocimiento científico es una lección de humildad”. Según él, necesitamos aplicar un método preciso para ejercer responsablemente la ciudadanía: con un “conocimiento próximo de la realidad, una atención al mundo real”, sabiendo que “la política es la administración de unos recursos limitados”. Considera que deben explicarse mejor las reglas del sistema democrático, desde la escuela, a través de instrumentos tan fundamentales como la Educación para la Ciudadanía.


Muñoz Molina

La cultura sospechosa

El escritor y académico destacó además que en España debe abrirse el gran debate sobre el modelo económico que queremos para nuestro país. Y apuntó que debería enfocarse el debate en torno a la industria cultural, en la que España es una “potencia mundial”, con un idioma universal y una gran industria del libro. Aunque, lamentablemente, “en nuestro país la cultura es siempre sospechosa”.

Una sociedad educada es, en definitiva, según Muñoz Molina, una sociedad “donde se aprovechan al máximo las capacidades de la gente”, con el objetivo de alcanzar esa “felicidad cívica” de la que ya hablaban la Constitución de Cádiz o la Declaración de Independencia norteamericana. Una sociedad donde cada individuo sea consciente de qué parte puede hacer, sin excusas: “Eso es lo que justifica el esfuerzo de la educación”.


Vista parcial del salón del Castillo de Pilas Bonas

Presentado por Blas Villalta

Muñoz Molina fue presentado por Blas Villalta, vocal de la Escuela de Ciudadanos y profesor de Literatura especializado en la obra del autor jiennense. “Con sus palabras ha ayudado a cimentar la conciencia cívica”, explicó en su brillante introducción.

Después de la conferencia, el escritor de Úbeda atendió las preguntas de algunos asistentes, interesados sobre su visión del debate político en España, en comparación con el de Estados Unidos, país en el que ha residido largas temporadas en los últimos años, y dedicó un tiempo a firmar ejemplares de sus libros.


Muñoz Molina firma ejemplares de sus obras
Enlace al álbum




1 comentario:

  1. Un colofón excepcional. Un ideario a seguir en el futuro.

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