sábado, 1 de diciembre de 2012

V Curso 2012-13: Magdalena Álvarez, crónica de la conferencia

Vista del salón del Castillo de Pilas Bonas donde se celebró la conferencia, a la
que asistieron unas 250 personas
El BEI, un banco público bueno, desconocido y que financia a menor precio y mayor plazo

Los préstamos para inversiones en España en 2011, por un total de 9.000 millones, permitieron un ahorro de 1.900 millones

La vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, Magdalena Álvarez, hizo una encendida defensa de la política y los políticos: “sin ellos, queda la dictadura”


E.C.
Reportaje gráfico:
José Antonio Romero Gómez-Pastrana y Pilar Román

El V Curso de la Escuela de Ciudadanos que se celebra en Manzanares contó el viernes 30 de noviembre con la clase magistral de Magdalena Álvarez, vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), una entidad pública poco conocida, pese a ser la mayor institución financiera internacional.

En España, el BEI permitió en 2011 un ahorro de 1.900 millones de euros en las inversiones que financió por valor de 9.000 millones, de ahí que la ponente hablara de un banco bueno que complementa la actividad de la banca privada.

Con el título “¿Hay bancos buenos?”, la doctora Cum Laude en Ciencias Económicas y Empresariales y exministra de Fomento explicó qué es y qué hace el Banco Europeo de Inversiones, institución pública de la que fue nombrada vicepresidenta en julio de 2010.
Magdalena Álvarez, vicepresidenta del BEI, en un momento de su intervención
250 personas escucharon a la exministra

En la conferencia, celebrada en el Castillo de Pilas Bonas, ante unas 250 personas, Álvarez hizo un discurso institucional. Las normas del BEI impiden valorar temas de política nacional o internacional, aclaró en el turno de preguntas.

Previamente defendió la labor que realiza un banco público como el BEI, la primera institución creada en Europa y la mayor institución financiera internacional, como pone de manifiesto que en 2011 prestó 20.000 millones más que el Bando Mundial.

A pesar de ello, su vicepresidenta reconoció que es el gran desconocido, y eso que, por ejemplo, financió el año pasado en España inversiones por valor de 9.000 millones de euros, lo que permitió a los inversores mayor capacidad de competir gracias a un ahorro de 1.900 millones en intereses.

Reactivar la economía

Magdalena Álvarez aclaró que el BEI es un banco con actividad crediticia, que no da subvenciones, que financia proyectos de inversión concretos, que es público –sus dueños son los estados de la UE- y por ello no busca maximizar el beneficio, “su rendimiento es servir al ciudadano” y dedica el 90% de su actividad a Europa.

En 2011 prestó en total 61.000 millones de euros en pro del crecimiento “sostenido, sostenible e inclusivo” de Europa. Como quinto mayor accionista, España participa en el banco con un 9% de su capital y el año pasado recibió un 15% de la actividad del BEI.

Las dos funciones principales del BEI como institución financiera internacional son, según la economista malagueña, la reasignación de recursos “en los fallos que tiene el mercado”; y la actividad anticíclica, tratando de achatar las subidas y de amortiguar las caídas en la oscilación económica, por ejemplo, invirtiendo cuando los demás no lo hacen. “Va más allá del modelo keynesiano porque además de reactivar la economía, busca que las inversiones sean útiles en el corto, medio y largo plazo”, consideró Álvarez.

Román Orozco escucha atentamente a Magdalena Álvarez
Somos un banco público

El BEI financia las inversiones que el mercado no impulsa porque tardan en rentabilizarse, como las que se hacen en energías renovables. Como ejemplo, la ponente citó el AVE Madrid-Valladolid, al que el banco concedió el mayor plazo dado hasta ahora, a 50 años.

Más casos están en los préstamos a inversiones en I+D+i, a la Universidad, a las infraestructuras de transporte y a corregir desigualdades territoriales.

Álvarez también puso énfasis en las pequeñas y medianas empresas en las que, como novedad, se centra el BEI “porque son la malla que sostiene toda la economía frente al punto débil que tienen las grandes empresas con la deslocalización”.

Porque la igualdad de oportunidades es lo que distingue el crecimiento del desarrollo, la vicepresidenta del BEI dijo que éste va más allá del corto plazo, “los árboles nos dejan ver el bosque porque somos un banco público”.

No obstante, su defensa de la banca pública incluyó un guiño hacia la banca privada. “No son incompatibles, son complementarios y la clave es la convivencia”, añadió.

Dinero mas barato

La ponencia terminó con un participativo turno de preguntas que permitieron a la invitada de la Escuela de Ciudadanos explicar que el BEI tiene un 0,1 de impagos porque siempre tiene garantías, que tiene la ventaja de dar liquidez en mejores condiciones, con préstamos más baratos y a mayor plazo, gracias a su calificación de triple A por las agencias de rating, que le permiten conseguir dinero barato que el BEI pone a disposición de la inversión.

En cuanto a las agencias de calificación de riesgo, Magdalena Álvarez abogó, como ya expuso como eurodiputada en un informe sobre instrumentos para salir de la crisis, por la creación de una agencia europea de rating.
Román Orozco, director de la Escuela de Ciudadanos, muestra la foto de la última reunión del FMI
 Defensa de la política

Ante las críticas que recibe la clase política, Álvarez dijo sentirse muy orgullosa de haber estado en política. “Es una obligación que deberíamos tener todos los ciudadanos, como la mili de antes”. Defendió la política, porque cuando no hay políticos “solo queda la dictadura”.

El periodista Román Orozco, director y fundador de la Escuela de Ciudadanos, esbozó el currículum de la malagueña en su presentación, que inició mostrando una foto de la última reunión del FMI en la que, entre más de cien personas, únicamente había seis mujeres. Así, el periodista puso de relieve el “larguísimo camino” que las mujeres en general tienen que recorrer para llegar a puestos directivos en el mundo de las altas finanzas.

Como es el caso de Álvarez, una mujer que quedó huérfana a los 16 años y que, lejos de amilanarse, obtuvo excelentes calificaciones compatibilizando trabajo y estudios. Aprobó la oposición como inspectora de finanzas con 27 años y 12 años después era la directora general de Departamento de Inspección Financiera y Tributaria del Ministerio de Economía y Hacienda.

Salto a la política

En 1994 saltó a la política con Manuel Chaves, que la designó consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía. En 2004, Rodríguez Zapatero la nombró ministra de Fomento.

Álvarez ha sido en la primera mujer en acceder a una consejería de Economía en toda España y en la primera mujer ministra de Fomento.

El V Curso de la Escuela de Ciudadanos hace ahora un paréntesis y volverá en 2013 con un debate sobre Europa con los eurodiputados Antonio López-Istúriz (PP), Miguel Ángel Martínez (PSOE) y Willy Meyer (IU); y con sendas charlas de El Gran Wyoming y Federico Mayor Zaragoza.

Vista del salón del Castillo de Pilas Bonas
Enlace al álbum gráfico


Video con la conferencia íntegra

4 comentarios:

  1. Soy uno de los asistentes a la conferencia de Magdalena Álvarez. Hice una pregunta en el turno correspondiente y la respuesta de la ponente fue bastante clarificante en varios aspectos, incluso en alguno que yo no incluía en mi pregunta. Sin embargo hay un punto que no detalló, y del que sigo teniendo curiosidad. Si hay alguien que lo haya entendido o lo sepa por otros medios, por favor que ponga un comentario explicándolo; ya que tenemos acceso a este blog aprovechemoslo.
    Por cierto: debería haber empezado por agradecer a Román y sus socios la ocasión que nos regalan de asistir a actos de este nivel y de tener este foro de opinión que me parece muy valioso. Vine encantado de cómo se desarrolló el acto y de lo oprtuno e interesante de la ponencia y la ponente. Seguro que participaré siempre que pueda.
    Volviendo a mi duda: yo siempre he creido que un inversor es una persona que tiene un dinero que no necesita para su consumo personal y familiar. y que quiere emplearlo en algo que le reporte el mayor beneficio posible. en el plazo mas breve posible y con el menor riesgo posible. Puede haber un inversor privado, excepcionalmente filantrópico, que busque una rentabilidad social y no personal. En tal caso se entendería que se conformara con la seguridad de recuperar su dinero a corto plazo. Pero no creo que este sea el perfil del inversor común. Decía la señora Álvarez que la calificación "triple A" puede hacer que los inversores inviertan perdiendo dinero, con tal de conseguir la seguridad. Será verdad pero me cuesta crerlo: para eso sería mejor una caja fuerte. ¿No será que se blanquea dinero por medio de las entidades fienacieras más prestigiosas, incluido el Banco Europeo de Inverdiones? ¿Tendrá algúna forma de conocer el origen del dinero que recibe? Habrá otros motivos para hacer inversiones tan desinteresadas? O ¿es que el BEI da a sus clientes más rentabilidad económica de la que recibe? Si así fuera ¿de dónde la saca?
    Me hubiera gustado preguntar todo esto a la Vicepresidenta de BEI pero me pareció que nos estábamos pasando del tiempo y no me atreví a repreguntar.
    Y vosotros ¿qué opinais?

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    1. Hola, soy Juan Rodríguez, el Presidente de Liberales e Independientes por Manzanares, e intentaré responderte algo a lo que preguntas. (Primera parte)Yo también asistí a la charla de Magdalena Álvarez, y aunque no comparto muchas de las opiniones de las exposiciones de la Escuela de Ciudadanos, sí que reconozco que es una inciativa de gran valor, porque lo importante, sobre todo, es que, aunque no pensemos igual, todos tengamos el derecho de poder expresar aquello en lo que creemos. Por lo que preguntas, te doy mi opinión: yo entiendo que un inversor no es una persona que tiene un dinero que no necesita para su consumo personal y familiar y que quiere emplearlo en algo que le reporte el mayor beneficio posible. Un inversor es alguien que renuncia a gastar hoy su dinero en bienes o servicios y prefiere usar ese dinero para obtener una rentabilidad económica en el futuro. Por ejemplo: una persona tiene 100.000 €uros que ha ahorrado a base de renunciar a irse de vacaciones, de comprarse un televisor nuevo o un coche de alta gama y lo que hace es prestárselo a alguien a cambio de que en un futuro le devuelvan sus 100.000 €uros más una cantidad adicional, que es el interés. O sea, no es que estrictamente no necesite su dinero, porque el dinero siempre se puede cambiar por algo, sino que, dentro de su libertad de elección, prefiere emplearlo de forma temporal en conseguir incrementar su capital. Respecto a los plazos, no tiene por qué querer recuperar su dinero en el plazo más breve posible, quizás prefiera prestarlo a más plazo a cambio de que le ofrezcan un interés más alto. Respecto al riesgo, pues también existen perfiles: hay inversores más arriesgados, que meten su dinero en renta libre (acciones de empresas que cotizan en bolsa) y menos arriesgados, que prefieren que les rente menos a cambio de arriesgar menos (por ejemplo depósitos a plazo fijo en una entidad de crédito). Normalmente el riesgo está asociado a la rentabilidad: cuanto mayor riesgo haya, más se puede ganar, pero también se puede perder más y cuanto menor riesgo, menos se obtiene en forma de interés. En cuanto a que existen inversores privados que busquen rentabilidad social y no personal, entiendo que ese tipo de personas no encajan en la definición de inversor, porque los "inversores" creo que se refieren sólo a quienes desean obtener rendimientos económicos principalmente.

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    2. Muchas gracias, Juan. Me quedo con tu última frase; estamos de acuerdo. Todo lo anterior ya lo sabía y, si hice una definición de lo que es un inversor, fue con la intención de situar a quien pudiera leerme, de establecer un punto de partida para que se entendiera cómo llego a la conclusión de que un inversor busca beneficios económicos, principalmente. No pretendí enseñar a nadie, ni era ese el centro de la cuestión.
      Haré mi planteamiento de otra manera. Tampoco entiendas que me siento con derecho a pedirte explicaciones. Entiendo que te prestas al intercambio de opiniones de buen grado. Con esa convicción prosigo. Si un banco me ofrece una rentabilidad determinada, pongamos un tres por ciento, será porque espera obtener una rentabilidad mayor, cuando invierta mi dinero, pongamos un cuatro. De esa forma, al final del plazo pactado el banco habrá ganado su parte y yo la mía. Pero si la vicepresidenta del banco me dice que no busca rentabilidad económica, sino social, yo me sorprendo y pienso: hombre; tendrá que ganar por lo menos el tres por ciento para pagarmelo a mí. De esa forma el banco no se quedaría con ninguna parte pero yo sí. Este punto tendría que quedar claro antes de que yo me decida a depositar mi dinero en su banco, porque si no, me voy a otro. Pero la señora Álvarez no llegó a aclararme esto. Lo más parecido a la respuesta que yo buscaba fue cuando dijo que sus bonos gozan de la calificación "AAA", y que hay inversores prefieren menos rentabilidad a cambio de la mayor seguridad que da esta calificación. Incluso añadió que en algunos casos llegan a preferir un tipo negativo; o sea que pagan por que le guarden su dinero. A partir de ahí yo me pregunto ¿qué razones podría yo tener para invertir mi dinero sin ninguna espectativa de beneficio?

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  2. Te comento lo que pienso al respecto. El BEI, supuestamente, al ser un banco de carácter público, no debería de conseguir esa rentabilidad del ejemplo, pero lo que pienso es que sí la consigue. A lo que se refería la Sra. Álvarez es que la rentabilidad social es la que se deriva de que gracias al BEI se pueden desarrollar proyectos que sin este banco sería imposible que se llevaran a cabo. Entre medias del proceso, yo creo que es evidente que sí que el BEI se lleva cierta "ganancia". ¿En qué se gasta esa ganancia? Pues en atender a sus propios gastos, me imagino: gastos de personal, mantenimiento, sus propias inversiones, reparto de dividendos (que puesto que son estados los accionistas, deberían de ir a ellos), etc. Yo creo que funciona así. En cuanto al final de tu exposición, si le prestaras dinero al BEI, pues como cualquier otro banco que se financia, te ofrecería una rentabilidad, baja, pero rentabilidad. Ahí, como inversor tendrías que valorar las distintas opciones de inversión que te ofrecen los mercados. Si el BEI te ofrece un 1% y por guardar el dinero a plazo fijo te ofrecen un 2%, pues es obvia la decisión. No deja de ser una alternativa más. Concluyendo, las inversiones del BEI buscan cierta rentabilidad social, pero, como banco, no creo que pierda la oportunidad de conseguir beneficios. Si no, no sería un banco, aunque sea público.

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