lunes, 26 de octubre de 2015

VIII Curso 2015-16: Conferencia de Manuel Vicent

Salón de actos de la Casa de la cultura.

La crónica

Manuel Vicent pinta un retrato de los personajes de la reciente historia de España

250 personas asisten a la lección inaugural del nuevo curso de la Escuela de Ciudadanos

Una nueva generación de jóvenes “va a imponer socialmente sus formas”, afirmó el autor de Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent y Román Orozco

Por Noemí Velasco (*)

Fotografías: José Antonio Romero y Pilar Román

Marcado por ese “pálpito” que le llevó a hacer literatura en el momento que decidió “cambiar el mundo con las palabras”, Manuel Vicent realizó una travesía literaria que, lejos de apabullar al público con personajes y curiosidades de sus más de cuarenta libros, entretuvo con escenas vividas: las de ese escritor que descubrió las redacciones en una época en la que “los periodistas tenían una copa de coñac en su mesa” y “las máquinas de escribir sonaban como ametralladoras”, un intelectual que ha sabido interpretar el transcurso de la historia, desde la censura impuesta por el franquismo hasta “el momento en que cambió el ámbito de la información con la muerte de Kennedy”, agarrado a personajes, momentos y a los propios sueños de una sociedad.

Ante 250 personas sedientas de cultura, entre ellas un grupo de alumnos de bachillerato del Instituto Pedro Álvarez de Sotomayor, Manuel Vicent partió de sus inicios en este oficio “al que nadie te llama” para ofrecer en la inauguración del VIII Curso de la Escuela de Ciudadanos de Manzanares un excelente retrato de la sociedad española, del mundo del periodismo y de la política, en el que habló del “espíritu del consenso” de la Transición, de los efectos de la revolución digital y de la ruptura que supondrá la llegada de una nueva generación de jóvenes que “va a imponer socialmente sus formas” en la actualidad.


Su primer relato

Su primer relato breve, sobre su amigo El Bola, y su primer artículo, Más allá de Salazar (el dictador portugués coetáneo de Franco), abrieron las puertas de la información a este escritor que “quería hacer literatura con el tejido que creaba cada día un periódico”; y sin duda lo consiguió, pues gran parte de sus textos han aparecido en Diario Madrid, Triunfo, Hermano lobo y ahora en El País.

Vivió esos años de dictadura en los que “el lector completaba las noticias al interpretar las claves secretas que dejaba el periodista”, esa en la que Cuco Cerecedo elaboraba crónicas políticas como si fueran un partido de fútbol, y fue partícipe como cronista parlamentario de la aparición del consenso en la Transición: “era espectacular la carga magnética explosiva que se respiraba en las primeras sesiones de la democracia”, donde se encontraron protagonistas de la clandestinidad como Alberti, Dolores Ibárruri o Carrillo, con personas del régimen.

Manuel Vicent

Trilogía sobre la historia de España

La historia reciente de España y sobre todo la Transición ocupó gran parte de su discurso desde la Casa de Cultura, sobre todo a partir de esos personajes que protagonizan sus últimos tres libros, Aguirre el magnífico, El azar de la mujer rubia y Desfile de ciervos, y que “permiten entender el curso de la historia de España”.

Con una excelente memoria, Manuel Vicent recordó algunos pasajes vividos en primera persona o que le llegaron sobre Jesús Aguirre, aquel que fue cura, ex cura y duque de Alba; y también recordó aquel paseo del rey Juan Carlos I con Suárez tras entregarle el Toisón de Oro, cuando el expresidente ya no se acordaba de quién había sido ni de quién era ese señor que le acompañaba, para hablar del triángulo formado por ellos dos y esa mujer rubia “que basculaba entre uno y otro”, Carmen Díez de Rivera.

Aspecto del salón de actos

Para Vicent “dentro de muchos años, cuando los acontecimientos que pasan ahora sean tres líneas en la historia, lo único que va a quedar es la entrada de Tejero en el Parlamento, con el presidente Suárez que no se tiró al suelo y que arriesgó su vida para proteger a un amigo, porque ese momento resume toda la historia de España”.

Seducidos por la corrupción

En la línea marcada por su último libro, este escritor que ha sido destacado por la crítica por su “mirada lúcida” habló de la desaparición “de los sueños, la ilusión y la esperanza” en la sociedad española de los últimos años representada a través del cuadro de la familia real de Antonio López, como “reverso del mito de Dorian Gray”. Mientras que Dorian Gray pactó con el diablo permanecer siempre joven y la corrosión de su vida pasó a un cuadro, Vicent expresó que en España ha ocurrido lo contrario, “el cuadro basado en 1995 representaba a los personajes jóvenes, mientras que fuera han envejecido, se han visto seducidos por la corrupción y han estado marcados por los escándalos políticos”.

En esta era de la información en la que “las cámaras han dejado de ser inocentes”, “en la que nos convertimos en reporteros gráficos instantáneos”, “en la que todo lo que pasa en el mundo sucede cada día en la cera de tu casa”, Manuel Vicent también miró con expectación al futuro, a esa historia “que pasa por nuestros pies a una velocidad increíble”. Eso sí, frente a la realidad de este país marcado por “políticos que no están a la altura de las circunstancias”, por “el sálvese quien pueda”, Manuel Vicent se negó a eliminar la esperanza de los capítulos de la historia que hoy se escriben.


Espacio público

Durante la charla, el periodista y director de la Escuela de Ciudadanos, Román Orozco, celebró la vuelta de esta asociación que ha traído a la localidad personalidades de la talla de Muñoz Molina, Carlos Solchaga y El Gran Wyoming a un espacio público, y agradeció la disposición del alcalde Julián Nieva y el Área de Cultura, que vuelve a aparecer entre los patrocinadores, junto a la Diputación provincial. Después de realizar durante cuatro años sus conferencias en el Castillo de Pilas Bonas, Orozco también tuvo palabras de agradecimiento para su propietario, Hilario Tolosa, “que nos acogió cuando algunos políticos nos negaron el espacio”.

(*) Publicado en Lanza

Alumnos del IES Pedro Álvarez de Sotomayor, de Manzanares, con Manuel Vicent

Enlace con el álbum gráfico

2 comentarios:

  1. QUISIERA REGALAR ÉSTE MENSAJE DE ESPERANZA A MANUEL VICENT.-
    Tal como usted contaba el pasado viernes 23 de octubre del 2015, en su entrañable y aleccionadora presentación, inaugurando el VIII curso de la “Escuela de Ciudadanos”, en Manzanares (Ciudad Real), decía que al igual que en transiciones de tiempos pasados, en un futuro, sí que se impondrán nuevas “Formas”. Seguramente existirán ciudades inteligentes, llevaremos un chip para estar controlados vía satélite y muchas más cosas que hoy no conocemos, y que servirán para ajustar nuestras vidas a un sistema establecido.
    Pero lo que no dio lugar a que se hablara, es del “Fondo”. Ese que hoy no sale en los medios de comunicación porque no vende. Ese que sostiene al que es pisoteado y arrojado a la calle después de una vida dedicada a una empresa, y tantas otras historias que nos está tocando vivir en ésta continua estafa, a la que todos llaman crisis.
    Estamos viendo, cómo una señora de un funcionario, hace de señora de la limpieza y niñera en otra casa, por 450€/mes, para pagar la carrera de sus hijos. Y que ya que ha terminado de pagarlas, sigue trabajando para mantener a esos hijos mientras encuentran trabajo, y además pagar el recibo de la luz a su cuñada cada mes.
    Así se sostiene España. Ahora emigran nuestros hijos, y los vecinos pagan la comida de una familia durante 6 meses, mientras encuentran algún otro medio para comer. Mi hijo va al colegio y cada mañana se cruza con padres de familia barriendo las calles.
    Los ancianos viven de la cama, al sillón de la tele y viceversa, pues con 400 €/al mes, tienen que recurrir a sus hijos para que paguen las medicinas y la contribución. Y mientras tanto, con la tele, te distraen de la realidad, trayendo las desgracias de otros que mueren encarnizadanmente, día a día, para que a nadie se le ocurra pensar, que se pueda pasar hambre en éste país.
    Pues en España gracias a esa Humanidad, esa que no vende, se ayuda a que otros lleven la dignidad todavía en su sitio. Y por todo ello, sin duda, al igual que: “…dentro de muchos años, cuando los acontecimientos que pasan ahora sean tres líneas en la historia, lo único que va a quedar es la entrada de Tejero en el Parlamento, con el presidente Suárez que no se tiró al suelo y que arriesgó su vida para proteger a un amigo,…”, otras muchas más líneas quedarán escritas, por ésta gente con nombre y apellidos, como premisa de la historia en nuestros días.
    Y tal como demuestra la ciencia biodinámica, hay que pasar por el caos, para poder elevarnos a un nivel superior, y éste viejo y decadente sistema que conocemos, está muriendo y dando sus últimos y violentos coletazos. Y aceptamos lo que estamos viviendo con confianza, pero firmes, sin ser atrapados por las garras de las circunstancias. Porque sabemos donde estamos y a donde vamos, y que nosotr@s mismos, estamos diseñando nuestro futuro.
    Por todo ello, creo firmemente, que este despertar está evolucionando hacia una mente superior. Un nuevo hombre y mujer que respetan a su semejante como a otro yo, donde todo adquiere su significado en el interior de un contexto específico; y nada existe por sí solo, o aislado. Comparto con usted, ese futuro esperanzador, porque estamos viviendo un despertar de conciencias, donde lo positivo se impone a lo negativo y teniendo mucha más fuerza. Donde la gente no publica, sino que actúa y con el corazón.
    Con todo mi cariño y afecto,
    Rosa Mª Diaz de Lope Diaz

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  2. Olé. Echaba de menos comentarios interesantes en relación con las actividades de la Escuela de Ciudadanos. Deberíamos participar más, y no ser meros oyentes que disfrutamos de las reflexiones maestras, intentamos sacar algo que incorporar a nuestro pensamiento pero apenas lo compartimos.
    Este blog nos ofrece esa posibilidad y la aprovechamos poco. Comentarios de la categoría de éste demuestran que en el patio de butacas también hay nivel. Quizá no todos podamos estár a esta altura, pero todo pensamiento merece ser compartido.
    No respondo al contenido porque lo suscribo al noventa por ciento; del otro diez solo tengo dudas.
    Gracias.

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