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13 dic 2012

V Curso 2012-13: Iñaki Gabilondo, la presentación

Aspecto del salón del Castillo de Pilas Bonas donde se celebró la conferencia

La presentación

Iñaki Gabilondo, la voz de la conciencia

El veterano periodista ha recibido los más importantes premios que se conceden en España a la labor informativa

Por Román Orozco (*)
Buenas noches. Vamos a comenzar este acto un poco antes de la hora anunciada. Hay mucha gente de pie y no queremos que estén incómodos tanto tiempo. Aunque creo que merece la pena hacer un esfuerzo para escuchar a la persona que nos visita esta noche.


14 jul 2011

En el camino



Manzanares, 8 de mayo de 2009
Por Román Orozco.
Termina el curso. Este particular curso escolar en el que hemos intentando transmitir  valores cívicos y de compromiso en un mundo que se está alejando de ellos y así nos va.
La crisis económica está arrasando muchas esperanzas y, como siempre, golpeando con mayor dureza a los más débiles.

Se arrojan ingentes cantidades de dinero en mano de los financieros y altos ejecutivos de la banca, causantes primeros de esta crisis, mientras alguna derecha retrógrada pretende restringir los derechos conquistados por la clase trabajadora a lo largo de décadas: quieren reducir sus salarios, las prestaciones por desempleo, o la indemnización por despido…

Nuestro invitado de hoy, Javier Reverte, sabe mucho de esa sufriente clase trabajadora.
Porque, si tuviera que resumir en un titular la vida y obra de Javier, sería éste: busca la verdad entre los más humildes, lejos de los palacios y los salones.
Hay básicamente dos tipos de periodistas: los que cuando llegan a un lugar localizan las fuentes del poder y la riqueza y beben de ellos, y los que acuden a plazas, barrios y tabernas y se mezclan con los más humildes. Algunas veces, poniendo en riesgo su propia vida, como cuando recorrió el Amazonas para escribir El río de la desolación y cayó gravemente enfermo de malaria.

Javier, como nuestro común amigo Manuel Leguineche, o el polaco Ryszard Kapuscinski, es de los segundos. Por eso, sus escritos están llenos de humanidad, son tan cercanos, nos estremecen. Son verdaderos.
Javier comenzó como periodista hace ya muchos años. Ha sido corresponsal en ParísLondres, Lisboa y enviado especial a países de los cinco continentes.

Ha cubierto varios conflictos bélicos, pero no es un reportero sediento de sangre y balas. Al contrario, las guerras no le gustan. Cuando ha tenido que informar sobre una, Javier se ha centrado en el drama que viven quienes la sufren, los que pierden sus vidas, sus hogares, sus hijos. Un buen ejemplo es el libro-reportaje  Bienvenidos al infierno, sobre el sitio de Sarajevo y su hermosa novela La noche detenida.
Javier no es de los periodistas que se quedan acodados en la barra del bar del hotel. Le gusta la calle y allí encuentra el material que le servirá para realizar proyectos más ambiciosos que la perecedera crónica periodística.
Así fueron naciendo sus libros. Su primera y temprana obra, La aventura de Ulises (1972), señalaba ya su pasión viajera. Le siguieron novelas y poemarios hasta que en 1998 apareció El sueño de África. Su amor por el continente africano se reflejó en otros dos libros, Vagabundo en África y Los caminos perdidos de África. En ambos, Javier combina magistralmente el viaje y la historia, contada por los hombres sencillos que va encontrando en el camino.
El éxito fue inmediato y gracias a ello Javier pudo dedicarse plenamente a lo que más le apasiona: viajar, ver y escribir. Aparecieron nuevos libros de viajes, El Corazón de Ulises y novelas apasionantes, como la ya citada La noche detenida (Premio de Novela Ciudad de Torrevieja), El médico de Ifni y Venga a nosotros tu reino.  Se reeditaron viejas obras, como su Trilogía Centroamericana y reunió sus poemas en Trazas de Polizón.
  
Pero el éxito no cambió al reportero incansable que siguió con el macuto a cuestas recorriendo mundo. En el camino, siempre. 

13 jul 2011

El poeta necesario




Manzanares, 13 de marzo de 2009
Por Román Orozco.
Esta Escuela de Ciudadanos nació con la idea de que un grupo de personas de reconocido prestigio profesional y social reflexionaran aquí sobre el concepto de ciudadanía.

Es difícil encontrar en los últimos años a alguien que haya meditado más sobre la ciudadanía que nuestro profesor invitado de hoy, Luis García Montero. Ciudadanos, espacio público, cultura democrática, republicanismo son conceptos que están presentes, no solo en la ingente obra de este poeta granadino, sino también en su intensa actividad pública.
Porque Luis no es un poeta subido en su particular nube, sino un activista/poeta al que lo mismo se le ve en una manifestación por la escuela pública en un barrio de Madrid, que en otra pidiendo que haya tren en el cordobés valle de Los Pedroches. Protestando contra la guerra de Irak o contra el terrorismo etarra.

Luis encuentra tiempo para todo y para todos. Eso sí, sin menoscabo de su tarea más importante: escribir poesía. Ha publicado veinticinco poemarios. El primero, Y ahora ya eres dueño del Puente de Broklyn, en 1980. El último, Vista cansada, en 2008. Entre medias, algunos tan fundamentales como Habitaciones separadas, Completamente viernes o La intimidad de la serpiente. Ha ganado los premios más importantes que se conceden en este país: Adonais, Loewe, Nacional de Literatura y Nacional de la Crítica.
Es para muchos el mejor poeta vivo en lengua española de su generación y de las siguientes.

Ha escrito también más de una docena de ensayos y ediciones críticas de poetas como Lorca o Alberti. Escribe desde hace más de una década un artículo semanal en la edición andaluza de El País y está presente en tertulias de radio y de televisión. Además, es catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Aunque este curso será el último, por ahora. Porque Luis, en un rasgo de valentía que le honra, ha anunciado que abandona su cátedra, en estos tiempos de paro y crisis. La causa: haber sido condenado inexplicablemente por un delito de injurias al llamar “perturbado” a un profesor que viene acusando de fascistas a García Lorca y Francisco Ayala.
Hoy, acogemos con cariño a Luis en esta humilde escuela para que nos hable sobre el ejercicio de la ciudadanía.

En su último libro de ensayo, Inquietudes Bárbaras, cuya lectura les recomiendo fervientemente, escribe Luis: “Resulta necesario que los ciudadanos vuelvan a reconocer su derecho y su responsabilidad, la tarea de su protagonismo, sin humillar la libertad ante instancias superiores a su propia voluntad terrenal, ya estén simbolizadas por una corona, una bandera nacional, el altar de un dios o las leyes sagradas de la economía”.
Además de derechos y responsabilidades ciudadanos, Luís me ha enseñado a amar la poesía. Como muchos otros de mi generación, mirábamos la poesía como algo lejano y aburrido. Nos conformábamos con un ligero toque de Espronceda, Con diez cañones por banda, viento en popa, a toda vela, algo de Lorca, verde que te quiero verde, una pizca de Machado, caminante no hay camino y alguna cosilla de Alberti y Neruda, más que nada por simpatía ideológica.

Pero el día en que escuché recitar a Luis su propia poesía, quedé atrapado. La poesía no es ya solo un arma cargada de futuro, sino que es un arma necesaria, en palabras de Celaya.
Escuchemos al poeta Luis García Montero…

11 jul 2011

Tranquila y rigurosa



Manzanares, 20 de febrero de 2009.
Por Román Orozco.
Vivimos tiempos turbulentos. Unos tiempos donde el paro azota a millones de hogares en todo el mundo. Unos tiempos en los que algunos políticos, que deberían ser guías en la travesía de este mar de penurias, se dedican a meter la mano en las arcas públicas para engordar sus cuentas corrientes personales.

Extraigo de un libro de Nativel Preciado esta cita: “Nuestra sociedad esta llena de agentes contaminantes: la desfachatez, el prestigio mal dado, el que se lleva el gato al agua, el que trampea y el que miente”.

Vivimos unos tiempos en los que los derechos cívicos están amenazados por un doble motivo:
1- La apatía de los propios ciudadanos, atrapados hasta hoy en un consumo enfermizo (“saturados de excesos”, le dirá el filosofo José Antonio Marina a nuestra invitada de hoy) y ahora angustiados porque no pueden pagar las deudas contraídas.
2- Y amenazados porque la clase política se encuentra desorientada ante el derrumbe del sistema capitalista que tanto habían ensalzado. 
Pero la crisis económica es también crisis moral y ética.
Sobre ética y moral ha preguntado y escrito mucho Nativel Preciado. Como periodista, Nativel se ha interesado siempre en buscar personajes que arrojen algo de luz a este mundo de tinieblas.

A lo largo de su amplia trayectoria profesional, ha trabajado en Diario Madrid, aquella fábrica de periodistas antifranquistas, en ABC, en Interviú, en Tiempo. Ha colaborado en los más importantes programas de la radio, desde el Protagonistas de Luís del Olmo, a Hoy por Hoy y La Ventana de la Cadena SER. También ha frecuentado los programas de debate en televisión, desde aquel Hermida y Cia de 1994 al 59 segundos de TVE
Por ello, ha recibido dos de los premios más prestigiosos del periodismo nacional: el Francisco Cerecedo (1986) y el Víctor de la Serna (1989).

Por si fuera poco, Nativel ha incursionado con éxito en la novela y el libro de ensayo. Con su primera novela, El egoísta, quedó finalista en el Premio Planeta (1999). Con la penúltima, Camino de hierro, ganó el Premio Primavera de Novela (2007).

De las muchas actividades de Nativel, hay un par de ellas que me reconfortan especialmente: escuchar su voz educada y culta en el programa de Gema Nierga, La Ventana, y meditar sobre el contenido de su libro Hablemos de la Vida, un manual de supervivencia en estos tiempos revueltos, un verdadero máster en ciudadanía.

Dice en ese libro, que reproduce una larga conversación a lo largo de años con José Antonio Marina, que hablar con el filosofo le ha enseñado a ser tranquila y rigurosa.
Casi al final del libro, Nativel le hace una pregunta muy pertinente en estos momentos al filósofo: ¿qué debo hacer?, ¿qué hacer en este mundo enloquecido? Marina le responde: “Ayudar a ampliar las posibilidades de los demás y colaborar en el adecentamiento del mundo”.
Eso es lo que esta haciendo desde hace años, y lo que hará aquí esta noche, Nativel: colaborar a que este convulso mundo sea un poco más decente. 

7 jul 2011

La pasión inteligente



Manzanares, 30 de enero de 2009.
Por Román Orozco.
Permítanme una referencia personal: hace muchos, muchos años, allá por 1965, mi entonces novia y hoy mi esposa Mari tomamos unas cañas, en un bar de la madrileña calle de Ríos Rosas, con un estudiante de Ciencias Físicas, que era entonces uno de los líderes del movimiento estudiantil antifranquista. Su charla era apasionada e inteligente, adobada con gotas de humor. Cuando nos despedimos de él, y mientras aquel estudiante bajaba las escaleras del metro, mi novia me dijo:
- Oye, ese amigo tuyo está un poco loco...
- Si, estará un poco loco, pero es un tío cojonudo –le contesté.
Aquel loco genial era Miguel Ángel Aguilar.
Yo trabajaba entonces en una revista, Gaceta Universitaria, en la que también colaboraba Miguel Ángel. Desde entonces, hemos sido compañeros en distintas aventuras periodísticas.
Aguilar y yo –perdonen la inmodestia- somos de los pocos periodistas en activo que han trabajado para los medios más independientes y defensores de los valores democráticos que ha habido en el último medio siglo en España: Diario Madrid, que terminó dinamitado por el régimen franquista, Cambio 16, El País, la SER.
Pero además de en esos medios, Miguel Ángel ha trabajado en otros muchos. Fue director de Diario 16, cargo al que se incorporó precisamente el 16 de marzo de 1977, el mismo día en que se anunciaba que Adolfo Suárez podría ser candidato a la presidencia del gobierno en las primeras elecciones libres y democráticas que se celebrarían en España en 40 años. También ha dirigido la agencia EFE y el periódico El Sol.
Pero será posiblemente el Aguilar de los últimos veinte años el más deslumbrante. Su sentido del humor, su inteligente ironía, su independencia en el análisis, lo han convertido en el comentarista político más popular de la radio, la televisión y la prensa escrita.
Lo pueden ver en diversos programas de televisión, escuchar en los informativos de la Cadena SER, Hora 14 y Hora 25, y leer en los periódicos en los que publica semanalmente sus columnas: El País, La Vanguardia y Cinco Días.
Por ello, Miguel Ángel no se incorpora a esta Escuela de Ciudadanos por ser un viejo amigo mío, sino porque a lo largo de todas estas décadas, ha demostrado con creces ser un periodista comprometido con la verdad, la libertad y la independencia.
Un periodista que es visto como un ciudadano ejemplar por los miles de seguidores con los que cuenta en toda España y al que es un honor recibir hoy en esta aula.

6 jul 2011

Todo corazón






Manzanares, 19 de diciembre de 2008

Por Román Orozco
Bienvenidos, hijos y nietos del rock and roll.
Llevaba más de veinte años queriendo gritar algo así junto a Miguel Ríos. Han pasado 26 años desde que Miguel estrenara esa maravillosa canción que abre desde entonces sus conciertos. Bienvenidos, hijos del rock and roll. Bienvenidos, nietos del rock and roll.
Dice la letra de Bienvenidos, que escribió el propio Miguel, que “necesitamos muchas manos, pero un solo corazón”. Una palabra, corazón, que resume la vida de nuestro mejor rockero de todos los tiempos.
Hace hoy justamente 40 años y tres días, el 16 de diciembre de 1968, publicaba yo una entrevista con Miguel en una revista llamada Mundo Joven. Allí, me decía Miguel: “Para mí, es mucho mas importante el corazón que el dinero”.
Era una entrevista inusual con un cantante. Inusual porque los artistas, como se decía entonces, no hablaban de temas sociales y tampoco los periodistas les preguntaban. Recuerden: año 68, Franco vivo y París en llamas.
Escribí entonces: “a Miguel le preocupa que exista una buena política social, que todos puedan trabajar, que todos tengan unos mínimos vitales para continuar por la vida con decencia, como una verdadera persona”.
Tenía entonces nuestro cantante granadino 24 años y pronunciaba frases tan rotundas como éstas: “destruiría antes mi carrera que mi existencia” y “no puedo anteponer mi vida a mi profesión”.
¿Ha sido fiel Miguel Ríos a aquellas afirmaciones realizadas de hace cuarenta años?
Por supuesto. Lo ha sido.
Hoy mismo, mientras hojeaba aquellas viejas revistas, escuchaba el último disco de Miguel, Solo o en compañía de otros. Y comprobaba como aquel Miguel del 68 seguía enarbolando las mismas banderas. Uno de los temas que interpreta lleva la letra de un poema de Ángel González, Donde pongo la vida pongo el fuego. Vida, fuego, corazón. Todo eso es Miguel Ríos. Miguel no sólo es el mismo. Es mejor que el de hace 40 años, porque ha vivido.
Y ha vivido no sólo pendiente de su ombligo. Se ha implicado en mil batallas, unas ganadas y otras perdidas. Han pasado 46 años después de su primer disco, El rey del twist (1962) al que le han seguido 45 más. Y Miguel sigue fiel a sus principios.
Sigue preocupado por que haya una buena política social, por que haya trabajo para todos, para que todo el mundo pueda vivir con dignidad. Dice en la presentación de su último disco que lo ha grabado para “ganarme el cariño de la gente, el pan y la libertad”.
Corazón, fuego, vida, trabajo, libertad. Todo eso es Miguel Ríos.
Por ello, por esa fidelidad a los valores de ciudadanía, a los valores democráticos, Miguel se ha convertido en un ciudadano ejemplar. Un ciudadano que antepone el corazón y la amistad al dinero.
Por eso está hoy aquí, en esta Escuela de Ciudadanos. Y por fortuna, como dice en la presentación de su último disco, la edad le presiona el DNI, pero aún no el corazón. El corazón lo tiene como nunca: así de grande.

5 jul 2011

El compromiso de las ideas



Manzanares, 28 de noviembre de 2008
Por Román Orozco
En un mundo con una fuerte crisis de liderazgo ciudadano, iniciar este curso con una persona que se ha convertido en una referencia indiscutible de la defensa de los derechos cívicos, es un lujo impagable.
Almudena Grandes es, además de una de las más brillantes narradoras del momento en lengua española, una mujer comprometida con su tiempo. Su activismo militante en defensa de los derechos ciudadanos la han convertido en un símbolo de la izquierda.

Ella fue la encargada, por ejemplo, de leer un manifiesto contra la guerra de Irak en 2003 y otro contra el terrorismo etarra, tras la ruptura de la tregua y el atentado de la T-4 en el aeropuerto de Barajas en 2007. Ha escrito hermosos textos en defensa de la II República y ha defendido con pasión los valores republicanos: una España verdaderamente moderna, laica, culta, igualitaria, democrática y progresista.
Almudena podría haber vivido cómodamente de su pluma, sin complicarse la vida. A los 29 años publicó su primera novela, Las edades de Lulú (1989), que la hizo millonaria. Esa obra, que obtuvo el premio La sonrisa vertical, ha sido traducida a 22 idiomas y ha vendido más de un millón de copias. Ha publicado seis novelas más y dos libros de relatos. Se han hecho cuatro películas basadas en sus novelas y cuentos. Escribe desde hace diez años una columna semanal en El País y ha colaborado regularmente en importantes programas de radio (Cadena SER). Ha sido distinguida con importantes premios: en Italia, con el Rossone d’Oro y en España, con el premio del Gremio de Editores y de la Fundación José Manuel Lara.
Su calidad literaria solo es comparable con su calidad humana. Es por esa razón por la que inaugura hoy esta Escuela de Ciudadanos. Además de sus grandes obras, como Malena es un nombre de tango, Los aires difíciles o su última y monumental novela, El corazón helado, Almudena ha encontrado tiempo para ocuparse de los problemas que más angustian al ciudadano hoy.
En Al Rojo vivo, un libro reciente que recoge una amplia conversación de Almudena con el líder de Izquierda Unida (IU) Gaspar Llamazares, reflexionan sobre el estado de salud de nuestra democracia. Entre las muchas ideas que nos dejan ambos, me interesa destacar esta frase de Almudena: “nos hemos convertido en un país desagradable, lleno de nuevos ricos, sin memoria y sin sensibilidad, de gente indiferente que no tiene principios...” A Almudena le gusta hablar con claridad. Es una mujer valiente que no se esconde. Dice en Al Rojo vivo que acude a actos como éste a pecho descubierto: “yo no suelo llevar gabardina, no me levanto las solapas”.
Almudena es también una intelectual honesta que defiende sus ideas libre de ataduras. Como ella misma dice: “No represento a nadie, mas que a mi misma, tengo las manos libres y ningún compromiso más allá del que me impongan mis propias ideas”.
Para eso estamos hoy aquí, inaugurando esta singular escuela. Para escuchar las ideas de esta extraordinaria mujer y escritora que es Almudena Grandes. Una ciudadana ejemplar.