Mostrando entradas con la etiqueta Beatriz Labián. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beatriz Labián. Mostrar todas las entradas

1 ago 2014

La calidad de la democracia

No es una reforma, es ingeniería electoral

La nueva ley electoral aprobada por la presidenta Cospedal en CLM es un pucherazo que solo responde a los intereses del PP

Lo hace por ahorrar, afirma la presidenta, pero solo en 77 altos cargos gasta más de 3,25 millones de euros anuales

A pesar de las trampas, no le resultará tan fácil sortear el rechazo de la calle en las urnas

--0--

Publicamos un nuevo artículo sobre la reforma electoral aprobada en Castilla-La Mancha, a la medida del PP. 
Ya hemos publicado un artículo de Miguel Ramirez (IU). 
Hoy escribe la diputada por el PSOE Beatriz Labían.

--0--
(*) Por Beatriz Labian

Es inmoral reformar la ley electoral de manera unilateral, con una mayoría mínima de un diputado de diferencia y con las encuestas en la mano. Esto tiene un nombre y no es democracia, se llama pucherazo electoral. Porque sólo responde a los intereses electoralistas del partido de gobierno y porque está diseñado con premeditación, alevosía y más pena que gloria, que diría un poeta.

Porque Cospedal presume de ser austera y gastar menos en políticos, aunque esto solo sea un eslogan electoral, como el manido ¿BUSCAS EMPLEO? VOTA PP. Porque no se puede ahorrar en lo que ya no se gasta. Los diputados de Castilla-La Mancha (CLM) no cobran desde que se les despojó de la dedicación exclusiva. Sin embargo sólo la Presidenta y la Consejería de Presidencia, con 77 altos cargos, gasta más de 3,25 millones de euros anuales, mientras que el 'ahorro' que supone la reforma de la Ley electoral no llega a los 500 mil euros.

7 feb 2014

La calidad de la democracia

Manifestación en Madrid el 1 de febrero, convocada por el Tren de la Libertad, contra la reforma de la vigente ley del aborto. 
Aborto, un polémico proyecto

La Escuela de Ciudadanos inicia un debate al que invita a todos los que, a favor o en contra, quieran expresar su opinión libremente

E.C.

El proyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada (ley del aborto) aprobado en el Consejo de Ministros el pasado mes de diciembre, a propuesta del ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón, ha producido un terremoto en la sociedad española, que mayoritariamente cree innecesario el cambio de la actual ley de plazos, aprobada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Miles de ciudadanos, liderados por mujeres, se han echado a la calle. Todos los partidos políticos se han posicionado en contra, y se han conjurado para derogar la ley el día en el que el PP pierda el poder. El proyecto de ley es considerado un retroceso de varias décadas en los derechos de la mujer.

Destacados dirigentes del PP, como el presidente de Extremadura, José Antonio Monago o la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, también rechazan el borrador tal como está redactado ahora. Otros, como el presidente de Galicia, Alberto Nuñez Feijoó, desean que haya un mayor consenso sobre un proyecto que solo apoya el PP.

Artículos y manifiestos en contra de la reforma aparecen a diario, tanto en España como en numerosos países extranjeros. Un periódico tan conservador como el británico The Times publicó un editorial calificando la reforma Gallardón de “abuso de poder”.

La Escuela de Ciudadanos quiere, modestamente, hacer su aportación a este debate y ofrece este espacio para todos los que deseen opinar, a favor o en contra, sobre uno de los proyectos más controvertidos del Gobierno Rajoy.

Inicia este debate la diputada del PSOE en el parlamento de Castilla-La Mancha Beatriz Labián.

--0--

Radicalmente en contra, Gallardón

¡Qué podemos esperar de un lobo disfrazado de cordero que, según se fue despojando de esa piel, dejó a la vista una persona totalitaria dispuesta a acabar con el derecho a decidir de las mujeres!

Imponer la maternidad a las mujeres solo puede concebirse desde el autoritarismo y el machismo, lo que es intolerable.

Por Beatriz Labián (*)

No pretendo con mi escrito suscitar un debate sobre aborto si o aborto no, pues considero que en nuestra sociedad es un derecho reconocido, que goza con una amplia aceptación en los términos que está regulado en nuestra legislación actual.

Deseo más bien exponer las razones que me llevan a mostrar mi más profundo rechazo al anteproyecto de Ley orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada, con el que el Gobierno de Rajoy pretende acabar con la ley de plazos y con la libertad de decidir de las mujeres que la actual normativa les reconoce, para volverlas a someter al dictado y la decisión de otros.

18 nov 2013

Firmas Invitadas: Beatriz Labián

Vicente Tirado, Jesús Fernández Vaquero y José Luis Martínez Guijarro presencian el momento en el que Beatriz Labián promete el cargo de diputado.

Mi primer día como diputada

Beatriz Labián ha tomado posesión de su escaño en el Parlamento de Castilla-La Mancha y en este artículo narra sus primeras impresiones

A sus 35 años, Labián es una joven licenciada en Psicopedagogía apasionada por la política, porque “desde pequeña quería cambiar las cosas”

“Estoy segura de no estar loca cuando digo que la única forma de poder transformar esta realidad que tanto nos angustia, nos hastía y nos preocupa pasa por la política”


Por Beatriz Labian (*)

Todo el mundo tiene un sueño. Se hace imprescindible cuando nos enfrentamos a diario ante un mundo que se dibuja cada vez más incierto. Incierto para nuestros hijos, para nuestros padres jubilados, para nuestros abuelos, la mayoría dependientes y para nosotros mismos, ya que la Reforma Laboral, ha dejado en la cuerda floja nuestros derechos y la oportunidad de poder reconquistarlos. Todo el mundo tiene un sueño y el mío no es ni más ambicioso ni más utópico que el de cualquiera.

Desde pequeña y hasta día de hoy, he soñado con poder cambiar las cosas. No a lo grande, sino desde lo cotidiano, desde lo pequeño, tratando siempre de llegar a más, poco a poco y sin dejarse llevar por el desánimo de no ver los efectos a corto plazo.